El ‘asalto del año’ dejó civiles heridos y tres detenidos, mientras persisten dudas sobre la procedencia legal del efectivo y el mineral.
La noche del último martes, la Vía de Evitamiento, a la altura del asentamiento humano Horacio Ceballos, en el distrito de San Sebastián, se convirtió en escenario de un asalto armado que movilizó a toda la región policial. No se trató de un robo común, sino de una intervención ejecutada con violencia y aparente planificación previa.
Según las primeras diligencias, el agraviado trasladaba 3 millones 900 mil soles retirados horas antes del Banco de Crédito del Perú, además de 720 mil dólares en efectivo y 60 kilos de oro —45 en barras y 15 amalgamados—, lo que constituye uno de los montos más altos sustraídos en un asalto registrado en la región en los últimos años.
El ataque habría sido perpetrado por entre diez y doce personas que utilizaron al menos dos camionetas para cerrar el paso al vehículo objetivo. Los delincuentes realizaron disparos para asegurar la intervención y facilitar la fuga, lo que refuerza la hipótesis policial de que se trató de una operación previamente coordinada.
Durante el tiroteo, dos personas que se desplazaban en un vehículo de servicio urbano resultaron heridas por impacto de bala. Se trata de Mauro Mamani Curassi (42) y el menor de iniciales J.F.R.G. (15), quienes fueron trasladados de emergencia al Hospital Regional del Cusco con diagnóstico reservado.
Tras la alerta, la Policía activó el plan cerco en toda la región, logrando intervenir una camioneta Ford Ranger blanca presuntamente vinculada al asalto. Asimismo, se halló un Toyota rojo abandonado en otro sector, lo que evidenciaría una fuga precipitada.
En las primeras horas posteriores al hecho, tres personas fueron detenidas. Las diligencias preliminares indican que habrían llegado desde Puno y que también existiría participación de individuos procedentes de Puerto Maldonado e Ica. Se investiga que previamente se habrían alojado en un hotel de la ciudad, desde donde habrían planificado el asalto junto a otros integrantes aún no identificados.
Uno de los intervenidos intentó sostener que había sido víctima del robo de su propia camioneta; sin embargo, su versión es materia de investigación. Otro de los elementos que ha generado mayor atención es la conducta del presunto agraviado, quien solicitó no ser grabado durante las diligencias iniciales.
Hasta el momento, la versión sobre el dinero y el oro proviene únicamente del propio afectado, quien no ha formalizado la denuncia ni ha presentado documentación que sustente la procedencia de los bienes. Indicó dedicarse a la minería y a actividades vinculadas al rubro farmacéutico, además de tener operaciones en Madre de Dios, información que deberá ser acreditada.
Sin la formalización de la denuncia, la investigación no solo se concentra en el delito de robo agravado, sino también en verificar la legalidad de la actividad económica declarada. La Policía ha señalado que, independientemente de ello, existen hechos consumados como el uso de armas de fuego y las lesiones ocasionadas a terceros, lo que obliga a continuar con las diligencias.
En las últimas horas, el Poder Judicial dictó prisión preventiva contra los tres detenidos mientras continúan las investigaciones por robo agravado y otros posibles delitos vinculados. El caso deja civiles heridos en plena vía urbana y un traslado millonario cuyo origen aún debe ser formalmente acreditado ante las autoridades.







