El electo alcalde del Cusco deberá dar solución a los principales problemas de la ciudad
Las nuevas autoridades en la Municipalidad Provincial del Cusco deberán hilar fino para resolver los problemas que heredan del saliente alcalde. Luis Pantoja tiene la ventaja de ser ganador indiscutible del sillón edil y ha comenzado a proyectar sus primeras medidas y sobre todo, a sus próximos funcionarios.
En la ciudad del Cusco, la prioridad es el manejo adecuado de los residuos sólidos. Son más de 450 toneladas de basura que se producen diariamente en toda la provincia y en el actual botadero de Haquira ya no entra un kilo más. Lo peor de todo es que la gestión saliente no ha ubicado y menos adquirido un terreno para construir un relleno sanitario. Solo dejará una planta para tratar los residuos orgánicos y la producción de fertilizante poro ahí, no se reutilizara ni 20 toneladas diarias, según los expertos.
En el caso de los residuos sólidos existe un pasivo muy perjudicial, pues ningún poblador acepta la construcción de un relleno sanitario cerca de su comunidad. Por esta razón, la gestión de Víctor Boluarte no pudo adquirir terrenos en el distrito de Lucre, provincia de Quispicanchi. Todo un reto para Pantoja.
Sin embargo, el alcalde electo y expolicía, tiene la ventaja de conocer el manejo de la seguridad pública. Por esta razón, la población le exigirá desde el primer día: seguridad. El dato duro señala que existen más de 50 zonas consideradas rojas en Cusco y que un gran número de cámaras de seguridad no están funcionando de manera adecuada. Además, no hay suficiente personal para vigilar las imágenes captadas por las pocas cámaras en funcionamiento. Todo indica que Pantoja deberá recurrir a nuevas y eficientes estrategias para combatir la delincuencia.
El orden y control del comercio ambulatorio es una tarea mucho más difícil de lo que parece parea la nueva autoridad edil, pues existe un componente social muy fuerte. La crisis económica y la falta de trabajo, han empujado a las calles a miles de padres de familia, quienes no tienen otra opción, más que vender sus productos ocupando un lugar en las pistas y veredas. Retirarlos por la fuerza, es muy mal visto por la población que siente empatía por las personas desprotegidas. Además, el parque automotor ha crecido de manera exponencial en la ciudad, todos los días hay congestión vehicular, ocasionada por el cierre de las vías y distintas movilizaciones. Esta situación es insoportable, además, varias pistas han sido segmentadas para las ciclovías.
Uno de los principales problemas que deberá afrontar la gestión de Pantoja es la sobrepoblación laboral que tienen la comuna cusqueña. Hay casi 300 trabajadores nombrados y otros 2 mil repuesto judiciales. Encima, la gestión de Víctor Boluarte dejará otros doscientos empleados en condición de estables, debido a una ley que emitió el Congreso de la Republica para los trabajadores bajo el régimen de Contrato Administrativo de Servicio (CAS). Debido a la pandemia, a recaudación de arbitrios ha bajado de manera considerable y no hay dinero para pagar los pactos colectivos a los nombrados.
Sin lugar a duda, Luis Pantoja la tiene difícil y en sus 4 años de gestión edil no podrá solucionar todos los problemas que aquejan a la ciudad, pero deberá hacer su mejor esfuerzo para atender lo inmediato.








Leave a Reply