Pero ningún aspirante supera el 25% en la región según Datum. El 20.2% se concentra en “otros”, mientras las principales opciones no logran consolidar mayorías.
En la región Cusco, el flash electoral de Datum dibuja un escenario que no sorprende, pero sí vuelve a confirmar el carácter del votante cusqueño: crítico, desconfiado de los liderazgos tradicionales y poco dispuesto a entregar respaldos contundentes. Con el 22.5%, Roberto Sánchez encabeza la preferencia regional, aunque sin una ventaja sólida que le permita hablar de un dominio claro en el sur.
Detrás se ubica Alfonso López Chau con 15.7%, en una segunda posición que, si bien lo mantiene competitivo, también refleja la dificultad de las candidaturas para consolidar mayorías en una región donde el voto se reparte con facilidad. La diferencia entre ambos no marca una tendencia definitiva, sino más bien un escenario abierto.
Más abajo, la disputa se vuelve aún más fragmentada. Keiko Fujimori alcanza el 10.1%, ligeramente por encima de Jorge Nieto con 9.8%, en una pugna cerrada que evidencia cómo el electorado cusqueño distribuye su respaldo sin mayores concentraciones. En ese mismo tramo aparecen Rafael López Aliaga con 6% y Ricardo Belmont con 5.5%, confirmando que el voto urbano y de centro-derecha no logra consolidarse como bloque.
El dato que termina de explicar el panorama regional es el 20.2% que suma la categoría de “otros”. En Cusco, uno de cada cinco electores opta por candidaturas fuera del grupo principal, lo que refleja no solo la dispersión del voto, sino también una persistente búsqueda de alternativas frente a la oferta política nacional.
Esta configuración no es ajena a la historia electoral reciente de la región. Cusco mantiene una lógica propia, donde pesan factores como la identidad regional, el desencanto con el centralismo y la demanda de atención a problemas estructurales que, hasta hoy, no encuentran respuesta. Aquí, el voto no se alinea fácilmente: se reparte, se evalúa y, muchas veces, se reserva hasta el final.
Con estos resultados, la región se proyecta nuevamente como un espacio clave pero impredecible de cara a una segunda vuelta. Ningún candidato tiene asegurado el respaldo cusqueño, y será en la capacidad de interpretar las demandas del sur donde se definan las adhesiones. En Cusco, como ya es costumbre, el voto no se regala: se disputa.
KEIKO FUJIMORI PASARÍA A SEGUNDA VUELTA
Keiko Fujimori, lideresa de Fuerza Popular e hija del expresidente Alberto Fujimori, volvería a disputar una segunda vuelta electoral por la presidencia de Perú durante el periodo 2026-2031. Se trata de su cuarto intento en esta instancia, tras perder en las últimas tres elecciones.
De acuerdo con resultados a boca de urna de IPSOS y Datum, la candidata obtuvo alrededor del 16 % de los votos en la primera vuelta realizada este domingo 12 de abril, en la que más de 27 millones de peruanos acudieron a las urnas. Este resultado le permitió ubicarse entre los dos postulantes más votados y asegurar su pase a la etapa decisiva.
El avance de la candidata también vuelve a poner en primer plano el alto nivel de rechazo que ha registrado en distintos procesos electorales. Keiko Fujimori ha enfrentado en sus anteriores postulaciones un marcado antivoto, reflejado en los resultados de segunda vuelta de 2011, 2016 y 2021, donde no logró imponerse. Este factor se perfila nuevamente como un elemento clave en la contienda, en la medida en que podría influir en la decisión de los electores en la etapa definitiva.







