Juzgado dictó 9 meses de prisión preventiva, pero podría recibir cadena perpetua por execrable delito. Citó a la víctima en su departamento donde abuso aprovechando que estaba inconsciente por las bebidas que le invitó.
Con tan solo 13 años se ha convertido en una cifra más de la dura estadística de agresión sexual que sigue manchando la inocencia de las niñas y adolescentes del país. Un insano sujeto de 57 años es el verdugo es esta historia en la que, para dar rienda suelta a sus más bajas pasiones, la incito a beber hasta dejarla inconsciente, pero no fue todo, su abominable conducta fue registrada en video como evidencia de su malévolo accionar. Para continuar la con las indagaciones, el Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria de Violencia Contra las Mujeres admitió el pedido de la Fiscalía de prisión preventiva contra Raúl Huerta por la presunta comisión del delito de violación sexual de menor, un delito que podría llevar al imputado a pasar el resto de su vida tras las rejas
COMERCIANTE. A fines de junio,la menor conoció circunstancialmente al comerciante de zapatillas del Molino I con quien hablaba por Whatsapp. En el registro del celular de la menor encontraron mensajes donde la invitaba a comer, le enviaba dinero y hasta propuestas para acceder a contactos más íntimos. No era la primera vez que la agraviada había ido al departamento del investigado en el pueblo joven Manco Cápac del distrito de Santiago, muy cerca al centro comercial; de hecho, en alguna ocasión, este sujeto le habría propuesto que tuviera intimidad con su hijo: un adolescente de la misma edad.
El señor Raúl, así lo llamaban, se ganó la confianza de la menor quien le pidió conseguir un teléfono móvil a bajo costo para su hermana mayor, otra adolescente de 16 años, el adulto accedió a hacer el “favor”. Quedaron para que el 31 de julio por la mañana, las hermanas acudan al departamento para recoger el celular. “Al llegar al inmueble aproximadamente a las 12:46 horas, ambas ingresaron hasta el dormitorio principal del departamento (…) el imputado manifestó que le traerían el equipo dentro de una hora”, cita la fiscalía como los hechos de este caso. La hermana mayor no podía esperar porque ya debía ir a su trabajo, es por ello que deja sola a su hermana con el depravado sin presagiar lo que vendría después.
BEBIDAS. El sujeto le ofreció whisky, después de tres, pidió otros tragos, indujo a la menor a beber. “Estando a solas con la menor, este se aproximó e intento besarla y al notar que ponía resistencia, la sujetó de la cabeza y logro besarla contra su voluntad (…) la tomó del cuerpo y la recostó mientras le realizaba tocamientos en las nalgas”, agrega el relato fiscal. Se detuvo cuando ingresó uno de sus trabajadores, otro adolescente de 14 años, cuando este se marchó continuó obligando a la menor a beber hasta que quedara inconsciente, es ahí cuando se despoja de sus prendas, así como las de la agraviada y consuma el atroz delito.
ALERTA. El trabajador de 14 años regresó al departamento y encontró a su jefe “haciendo cosas” con la menor. Mostrando su malévolo actuar, el comerciante le ordenó que tomará su celular para grabar el preciso instante en que agredía sexualmente a la víctima. Terminó y se fue a bañar, encargando a su empleado que comprara caldo de gallina. Antes de salir, el adolescente envió el video desde el celular de su jefe al número de la menor, tomó el móvil de la víctima y se fue a cumplir el encargo. En ese trayecto envía el video a otros contactos de la menor, pidiendo ayuda, dando la ubicación de la vivienda y hasta fotos de la fachada.
Este jovencito conocía a la agraviada, viven por la misma zona y hasta recordaba la clave de su teléfono “porque era fácil”. Quien diría que esto permitió que el menor diera la alerta para ubicar al sujeto en flagrancia. Uno de los contactos que recibió el mensaje, también amigo de la menor, reenvió el contenido a su padre quien es amigo del progenitor de la menor. Llegó a la vivienda para auxiliar a su hija y pidió apoyo de policías que se patrullaban cerca al terminal terrestre. Cuando los efectivos ingresaron al domicilio, hallaron a la menor inconsciente sobre la cama, cubierta con una manta y sus prendas en el suelo. Fue trasladada en ambulancia del SAMU al hospital Regional para recibir atención, pues se temía una intoxicación etílica.
CONSUMADO. Las pericias médico-legales confirmaron que la agresión sexual se habría consumado y cuando no podría haber mayor agravante, el código penal estima que haberla dejado en inconsciencia para cometer el ilícito constituye una situación agravante que no dejaría a debate la responsabilidad penal del imputado. La menor tenia 2 gramos de alcohol por litro de sangre, simplemente no pudo defenderse.







