Una intoxicación masiva en el Hospital Regional de Cusco ha puesto en tela de juicio la inocuidad de la preparación de alimentos en el nosocomio. Esta vez fueron por lo menos 35, los trabajadores que consumieron un menú que los llevó a padecer síntomas asociados a la ingesta de alimentos en mal estado. Tras la emergencia no solo se activaron los protocolos de atención, sino las investigaciones a nivel administrativo, sanitario y hasta penal con el anuncio del Ministerio Público del inicio de las diligencias a través de la Primera Fiscalía Provincial Penal por la presunta comisión de delito de lesiones culposas.
EVIDENCIAS. La tarde del 8 de enero, se repartieron más de 300 raciones de almuerzos entre el personal asistencial que incluia pescado. Los afectados coincidentemente consumieron dicha proteina que hace presumir de que ese insumo en específico, sería la causa del malestar que iban presentando: náuseas, vómitos, urticaria, cólicos, entre otros. Pero se requiere un análisis microbiológico para aseverar dicha hipótesis. “El vehículo de la intoxicación ha sido presumiblemente el pescado”, se escucha en una conversación a la que este medio de comunicación tuvo acceso exclusivo. Se trataría del doctor Alex Jaramillo, director de Inteligencia Sanitaria de la Gerencia Regional de Salud (Geresa) explicando que hubo obstrucción por parte del personal del Hospital Regional para la toma de muestras. “Se supone que Geresa tiene un área de Saneamiento Ambiental dentro de esa área esta la oficina de Inocuidad Alimentaria, son ellos los responsables de tomar las muestras del caso y cuando se constituyeron al Hospital Regional no les han permitido el acceso diciendo que por orden de la fiscalía no se había autorizado. Han obstaculizado el trabajo”.
Siendo este análisis una prueba importante que coadyuvaría en las investigaciones que hace la policía, la fiscalía y hasta el propio hospital, es cuestionable la aparente dificultad que habrían puestos desde el nosocomio, primer ente interesado en que la situación se aclare, más aún cuando los propios trabajadores en sus grupos de WhatsApp ya habían advertido alguna vez una deficiencia en el servicio alimentario. “Tengan cuidado, encontramos heces de (imagen de un roedor) en el almuerzo”, acompañando una fotografía que muestra una cuchara de arroz donde se observaría la excreta a la que se hace referencia. Esta advertencia de redes sociales, habría sido aparentemente minimizada, nadie tomó acciones o correctivos aparentes, según cuentan algunos trabajadores del nosocomio.
ACCIONES. Sin embargo, desde el hospital admitieron que hay responsabilidades, “pero las investigaciones determinarán si es el proveedor, el que prepara, el que distribuye o el que ingiere”, según el director Alberto Caro quien dijo que entonces se establecerán las sanciones. Por lo pronto, el funcionario comunicó la inmovilización del insumo sospechoso y la comunicación a las dependencias respectivas, como la Geresa, Policía y Ministerio Público. Pero el servicio de preparación de alimentos continua con normalidad
Caro también admite que es imperante tener más cuidado en un área tan delicada como la de nutrición donde se preparan los alimentos que incluso llegan a los pacientes, y que afortunadamente, en esta ocasión, no fueron afectados porque los insumos de preparación son diferentes. “Nosotros hemos hecho inspecciones hace 20 días”, comentó. “Administrativamente estamos pidiendo información al área de nutrición, a logística para ubicar al proveedor, al personal que preparó”, agregó.
Pacientes
La lista oficial del total de afectados fue entregada a las autoridades, entre ellos médicos, enfermeras, técnicos y nutricionistas. Se conoce que inicialmente 20 fueron referidos a EsSalud, 14 se quedaron en el mismo H. Regional y uno derivado a una clínica privada. Al cierre de esta edición 3 aún estaban en observación y uno en traumashock con dificultades cardiacas (taquicardia).







