Solo el tiempo y el escrutinio final dan cuenta de encuestas ‘bambas’ y encuestas ‘firmes’
La imagen electoral para la región Cusco siempre fue la misma, por lo menos para quienes tienen dos dedos de frente y trabajan de acuerdo a números y ciencia, y no de acuerdo a intereses económicos o de otra índole. Desde un principio todo indicaba que el panorama de votación para elegir al siguiente gobernador regional de Cusco iba a tener a Werner Salcedo de Somos Perú a la cabeza, seguido —no de cerca— por un Edy Cuellar de Inka Pachakuteq y hasta un Boris Astete de Alianza Para el Progreso.
CIFRAS. Los números no mentían y varias encuestadoras tradujeron los simulacros de votación y encuestas tal cual se vio en las últimas horas, corroborando el trabajo firme y consensuado que hicieron desde un principio.



Sin embargo, otras encuestadoras, como César Carranza patinaron desde el inicio de sus operaciones, invirtiendo los polos y colocando siempre arriba al representante de Inka Pachakuteq, cuando este nunca gozó de la preferencia electoral por encima de Werner Salcedo.
Esto se ve refrendado en sus cuadros de simulacro de votos, publicados, por ejemplo el 11 de setiembre, donde ponían al Inka primero con 14.7% y al Corazón segundo con 12.0, lo mismo pasó en el cuadro publicado el día 18 de setiembre, cuando el Inka aparecía primero con 11.7% y el Corazón segundo con 10.06% y finalmente el último cuadro que publicaron el 25 de setiembre, donde nuevamente el Inka aparece primero con 13.8% y el Corazón le sigue con 13.7%.
‘PATINARON’. Para colmo de males, esta mala praxis en encuestas se vio refrendada el mismo día de la votación, cuando el resultado a ‘boca de urna’ de la encuestadora César Carranza, decidió colocar de nuevo a Edy Cuellar adelante mientras las horas y el tiempo le darían la razón a encuestadoras como Icop Perú, que en todo momento colocaron a Somos Perú en el puesto número uno, como el escrutinio confirma a estas alturas.
Es así que ciertas encuestadoras se derrotaron solas asintiendo resultados totalmente erróneos, ya sea por una falta de profesionalismo en el recojo de datos o de veracidad al momento de publicar sus números, pero otras sí dieron la talla y se consolidan como medios responsables y auténticos, en los cuales la población puede confiar a ciencia cierta, porque los números y los resultados no mienten.








Leave a Reply