SILENCIO, EVASIVAS Y UNA PLACA TAPADA: EL PASO DE “PORKY” POR CUSCO

El candidato presidencial evitó responder a la prensa mientras uno de sus operadores políticos fue captado en una camioneta con la placa cubierta registrada a nombre de empresaria condenada por delitos de corrupción.

La visita del candidato presiden­cial Rafael López Aliaga al Cusco terminó marcada por evasivas frente a la prensa, confrontaciones verbales y un episodio que ahora abre nuevas interrogantes sobre su entorno po­lítico en la región. Lo que debía ser una jornada de acercamiento con la ciudadanía derivó en una escena de silencios, respuestas cortadas y un in­cidente que involucra a un vehículo cuyo registro oficial conecta con una empresaria sentenciada por corrup­ción.

El candidato llegó cerca de las cuatro de la tarde al aeropuerto Ale­jandro Velasco Astete, donde lo espe­raban su operador político y también candidato Edward Yábar y otros diri­gentes. Tras breves saludos y la entre­ga simbólica de un quipu por parte de un personaje caracterizado como inca, los periodistas cusqueños se acercaron con una pregunta directa: “¿Va a haber conferencia de prensa?”. López Aliaga no respondió. Con­tinuó caminando y evitó detenerse frente a los micrófonos.

La insistencia de los reporteros continuó mientras el candidato se di­rigía a su vehículo. “¿Va a responder a la prensa, por favor?” fue la segunda pregunta lanzada a pocos metros del automóvil. Nuevamente no hubo res­puesta. El candidato abordó un vehí­culo polarizado y se retiró del lugar sin ofrecer declaraciones ni confirmar si atendería a los medios durante su visita.

Ante el silencio del candida­to, los periodistas se dirigieron a su allegado. Yábar respondió de forma imprecisa cuando se le preguntó si habría conferencia de prensa: “Sí, un ratito… está yendo a la plaza, un ra­tito”. Sin embargo, cuando los repor­teros insistieron en saber dónde y a qué hora se realizaría ese encuentro, la respuesta fue igual de confusa: “En San Sebastián a las seis”. Los perio­distas le recordaron que a esa hora estaba programado el mitin, a lo que el propio dirigente respondió: “Usted sabe más que yo”.

PLACA CUBIERTA. En medio de ese intercambio apareció otro ele­mento que generó sospechas. Yábar fue visto abordando una camioneta con la placa cubierta, lo que provocó preguntas inmediatas. Ante la insis­tencia de la prensa, el coordinador reaccionó incómodo y acusó a los reporteros de “hostigarlo”. Intentó justificar la situación afirmando: “Me he subido a la primera camioneta que había… quieren encontrar cosas don­de no hay. Es una camioneta que ha venido de Abancay” dijo.

La pregunta clave volvió a repe­tirse: ¿por qué la placa estaba tapada? La respuesta de Yábar fue tan breve como evasiva. “No lo sé, no lo sé”, dijo antes de retirarse del lugar. Minutos después volvió a subir a la misma camioneta en la que había sido visto previamente, manteniendo la incóg­nita sobre la identidad del vehículo y las razones por las que circulaba con la placa cubierta.

CORRUPCIÓN, La revisión del registro vehicular de la Superin­tendencia Nacional de los Registros Públicos muestra que la camione­ta Toyota Hilux de placa X4O-897, modelo 2019, figura como propiedad de Nelly Palomino Chacca, una em­presaria que en el año 2013 fue sen­tenciada por la Sala Penal Liquidado­ra de la Corte Superior de Justicia del Cusco a seis años de prisión por los delitos de colusión y peculado, ade­más del pago de 50 mil soles de re­paración civil y la inhabilitación para ejercer cargos públicos por tres años. Palomino fue vinculada al caso de la empresa JS Contratistas, que obtuvo una licitación durante la gestión del expresidente regional Hugo Gonza­les Sayán para el mantenimiento de 13 carreteras, proyecto por el cual recibió adelantos cercanos a 9 millo­nes de soles antes de abandonar los trabajos.

REACCIONES. Horas después, el candidato se trasladó al Hotel Mo­nasterio, en la Plaza Nazarenas. La prensa esperó cerca de una hora con la esperanza de obtener finalmente declaraciones. Sin embargo, el patrón volvió a repetirse: López Aliaga salió del establecimiento y caminó directa­mente hacia su vehículo sin respon­der preguntas. En ese momento, un ciudadano le gritó “¡Devuelve el ho­tel!”, lo que provocó la reacción airada de Yábar, quien respondió con gritos: “¡Cállate! ¡Oye, cállate!” mientras el candidato se retiraba.

La jornada terminó con un mitin en el distrito de San Sebastián que no logró llenar la plaza. Mientras el candidato hablaba a sus simpatizan­tes bajo resguardo policial, en los alrededores un grupo de ciudadanos expresaba su rechazo. Así concluyó la visita de López Aliaga al Cusco: sin conferencia de prensa, con respuestas evasivas de su equipo y con una nueva interrogante abierta sobre la camio­neta utilizada por su coordinador re­gional y su vínculo con una empresa­ria sentenciada por corrupción.