Conteo rápido le otorga una ajustada ventaja sobre Keiko Fujimori y lo perfila como el próximo presidente del Perú.
La segunda vuelta presidencial de 2026 dejó una de las jornadas electorales más reñidas de las últimas décadas, pero con un dato que marca la pauta política de las próximas horas: el conteo rápido de Transparencia con el apoyo de Ipsos, difundido la noche electoral colocan a Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, por delante de Keiko Fujimori. Aunque la diferencia es mínima, los resultados preliminares lo sitúan como el principal favorito para convertirse en el próximo presidente de la República.
El escenario ha generado expectativa a nivel nacional debido a la estrecha distancia entre ambos postulantes. Sin embargo, el hecho político central de la jornada es que Sánchez logró imponerse en los conteos rápidos y cerró la noche electoral con ventaja. En un país históricamente polarizado, el resultado refleja un electorado dividido, pero con una ligera inclinación hacia la propuesta representada por el candidato de izquierda.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) pidió prudencia y exhortó a la ciudadanía a esperar los resultados oficiales. En una breve declaración, el jefe interino de la entidad, Bernardo Pachas, recordó que el único resultado válido será el que emita la ONPE una vez procesado el cien por ciento de las actas. El organismo electoral llamó a las organizaciones políticas a mantener la calma mientras continúa el cómputo nacional.
Desde Fuerza Popular, Keiko Fujimori reconoció la complejidad del escenario y evitó proclamarse vencedora. La lideresa fujimorista calificó la situación como un “empate técnico” y admitió que aún no existe un ganador oficial. Asimismo, señaló que serán necesarias varias horas, e incluso días, para conocer el desenlace definitivo de una elección marcada por márgenes extremadamente reducidos.
La candidata también pidió a sus personeros mantenerse vigilantes durante la revisión de las actas electorales y aseguró que su agrupación respetará el resultado oficial que emitan las autoridades electorales. La postura de Fuerza Popular refleja la cautela con la que observa una contienda en la que, hasta el momento, los números favorecen a su adversario político.
En contraste, Roberto Sánchez apareció ante sus simpatizantes en un ambiente de optimismo. Sin proclamarse oficialmente presidente electo, interpretó los resultados preliminares como una señal de respaldo ciudadano a su propuesta política y como el inicio de una nueva etapa para el país.
“Hoy, en el Día de la Bandera, empieza el hito constructivo para acabar con el pacto mafioso”, afirmó durante su discurso. El candidato sostuvo además que “el Perú de todas las sangres viene anteponiendo la voluntad primaria: la recuperación de la democracia para todos los pueblos”, palabras que fueron celebradas por cientos de seguidores que acompañaron la jornada electoral.
El avance de Sánchez en los conteos rápidos representa, además, un importante revés para el fujimorismo, que buscaba retornar al poder tras varios intentos fallidos. Aunque la diferencia sigue siendo estrecha, la fotografía electoral de la noche coloca al candidato de Juntos por el Perú en posición de ventaja y alimenta las expectativas de un eventual cambio de rumbo político en el país.
Mientras la ONPE continúa procesando las actas y los personeros de ambas organizaciones supervisan cada voto, el país observa con atención una definición que aún no concluye oficialmente. Sin embargo, al cierre de la jornada electoral, el nombre que aparece más cerca de Palacio de Gobierno es el de Roberto Sánchez.







