MACHUPICCHU: ¿PRIMERO PATRIMONIO O FUENTE DE NEGOCIO?

Alcaldes, gremios, hablan de incremento de aforo, venta presencial. Ninguno de preservación.

Tras la implementación del nuevo protocolo de venta presencial de bo­letos para Machupicchu, autoridades, representantes de gremios y funcio­narios se han pronunciado, convenci­dos de que tienen la ‘fórmula’ para la gestión de la Maravilla Mundial. Las ideas son claras: vender más boletos o proponer modalidades de venta, nin­guno por si mismo, habla de la pro­tección del patrimonio.

Por ejemplo, el alcalde de la Mu­nicipalidad distrital de Machupicchu, Elvis La Torre, asegura que el tope de aforo ahora es el problema que afron­ta Machupicchu, pues por esa razón es que se generan las filas y reclamos de visitantes que llegan presurosos al distrito machupiccheño para conocer la Maravilla Mundial, pero ya allí se enteran que no hay boletos disponi­bles para el día siguiente y si quieren ver la Llaqta Inka, deben prolongar su estadía, por lo menos un día más.

“Pensando en preservar y conser­var, solo necesitamos voluntad y si ya se hubiera aplicado ya tendríamos 400 cupos más, y tranquilamente los turistas podrían estar visitando Ma­chupicchu” indica la autoridad, quien evidencia interés en solucionar el caos que se ha instalado en la ciudad, pero si bien habla de preservar, no dice qué hacer para preservar el ‘legado de los incas’.

GREMIOS EN LAS MISMAS. Otro sector que también se pronun­cia constantemente, es el empresarial, ellos constantemente advierten que la venta presencial de boletos, perjudica la imagen del destino turístico y pro­ponen una plataforma digital para la venta total de los boletos de ingreso, a ellos también poco parece interesarles cuidar a la ‘gallina de los huevos de oro’ y obvian ese detalle, para concentrarse en su objetivo: “exigir la eliminación inmediata de la venta presencial”.

Carlos Gonzales, presidente de la Cámara Regional de Turismo de Cusco, indicó que el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo debería encargarse de la gestión de los recur­sos del Estado y el turismo en el país, pues el Ministerio de Cultura ha de­mostrado incapacidad en ese manejo y que 28 gremios ligados al turismo a nivel nacional, se han sumado a ese pedido, pero ¿Alguno ha mencionado algo sobre cuidado y preservación del Patrimonio? No, se han pronunciado solamente sobre turistas y la modali­dad de venta de boletos.

GESTIÓN DE MACHUPIC­CHU. Mientras autoridades y sec­tores empresariales discuten sobre la venta presencial de boletos, el incre­mento de aforo y más. En Machu­picchu persiste la incomodidad en el visitante, pero ya no solamente por la falta de boletos, sino por el aprove­chamiento que genera la mala gestión de Machupicchu y cuidado de un Pa­trimonio que debe ser preservado a medida que pasa el tiempo.

Rosendo Baca, gerente regional de Comercio Exterior, Turismo y Ar­tesanía de Cusco manifiesta que hay aprovechamiento en el distrito y que se deben mejorar las condiciones para “no exprimir al visitante” pues los pre­cios de servicios de hotelería y alimen­tación se han elevado hasta en 100 %.

Ante los altos precios, visitantes optan por irse a Santa Teresa, para buscar una mejor oferta hotelera, dijo Baca Palomino, quien busca una mesa de diálogo con autoridades del distrito y empresarios turísticos para pedir mejoras en las condiciones y precios de los servicios que ofrecen.

Paul Palma, alcalde de la Muni­cipalidad distrital de Ollantaytambo, lo advirtió recientemente. La deman­da de visitantes genera que turistas opten por ir a las paradas informales de la vía férrea, en carros que van a toda velocidad para ganarle al tren, arriesgando sus vidas, todo para su­bir al tren. Ahí ocurre de todo, desde discusiones, hasta forcejeos y peleas. Es decir la desorganización y descui­do de operadores y competentes en la gestión de Machupicchu es total.

Ante esta situación, en la que el cuidado y preservación del patrimonio de la Maravilla Mundial, ha pasado a un segundo plano y la preocupación mayor es recaudar ingresos a como de lugar, no hay un buen panorama res­pecto a la conservación y preservación de Machupicchu, en el nuevo estudio de capacidad de carga que se realiza; pues ya no queda claro si lo impor­tante es proteger la Llaqta Inka o pro­mover que más turistas la visiten, para beneficio de unos cuantos.