Empresa se prepara para seguir operando. Licitación, ordenanzas y promesas, en nada.
La concesión de la ruta Hiram Bingham vence el 5 de setiembre, pero mientras el alcalde de Urubamba, Ronald Vera, no convoca licitación alguna, Consettur ya habla de contratos, agradece cartas oficiales y asegura inversiones millonarias. Todo apunta a que, pese a la ley, seguirá operando en Machupicchu. “Si no hay un reemplazo, no hay un plan de contingencia, tendremos que quedarnos en la ruta”. Ese es el análisis que hace Consettur Machupicchu a la situación actual de la ruta Hiram Bingham, cuya concesión habrá vencido en unos días, exactamente el 05 de setiembre, y contrariamente a lo manifestado por el alcalde de la municipalidad de Urubamba, Ronald Vera, no se sabe cuando ni cómo se realizará la convocatoria. Y aunque desde la empresa de buses indican que no saben que sucederá hasta el próximo 05 de setiembre, paralelamente, ellos han emprendido una serie de acciones, como, por ejemplo, enviar documentos a la municipalidad de Urubamba, comunicando sus intenciones de llegar a un acuerdo para continuar en la ruta. Mientras tanto la esperada convocatoria tarda en conocerse. A continuación, el detalle de cómo viene preparándose para ello Consettur, que parece estar seguro de seguir operando en la costosa ruta hacia la Maravilla Mundial.
AGRADECIMIENTO. El grupo Qosqo Times accedió a un documento, una carta enviada por el alcalde de la Municipalidad de Urubamba, Ronald Vera, a la empresa Tramusa, una carta de intencionalidad de suscripción de firma de convenio que beneficiaría a Consettur para seguir operando en la ruta Hiram Bingham. “Agradecemos lo que hizo la municipalidad y así se lo hemos hecho saber por escrito y le hemos respondido agradeciendo el reconocimiento del contrato, y hemos solicitado nosotros un trato directo, para ver o formar parte de ese plan de contingencia” manifestaron los representantes de la empresa. A esto se suma el hecho que hasta el momento no se haya presentado una convocatoria a licitación de la ruta.
INVERSIONES. Lejos de mostrarse nerviosos, los ejecutivos de Consettur anuncian que llevan cuatro años preparándose para una nueva licitación: buses eléctricos, plataformas virtuales, un terminal de descanso, una central de recarga. Todo un despliegue que refuerza su confianza en seguir siendo los dueños de la costosa ruta hacia la Maravilla Mundial. Sin embargo, hay un detalle: una ordenanza municipal prohíbe que empresas con temas pendientes con Urubamba participen en la licitación. Y el propio alcalde dijo públicamente que Consettur no podría postular. Para la empresa, esa decisión es una “arbitrariedad”.
BUSES ELÉCTRICOS. Otro punto polémico es el de sus flamantes buses eléctricos. Según la norma del Sernanp, las unidades en la ruta Hiram Bingham no deben superar las 9,400 toneladas ni transportar más de 32 pasajeros. Los buses de Consettur, en cambio, podrían pesar hasta 15,500 kilos. ¿Cómo consiguieron circular? Con una autorización especial que priorizó sus “cero emisiones de CO₂” por encima del exceso de peso.
¿MONOPOLIO?. Durante años se ha señalado a Consettur como el monopolio de Machupicchu. Su defensa: no lo son, porque en la operación participan “empresas conformadas por la gente”. Una explicación que no convence a quienes ven en la compañía la única beneficiada de un negocio millonario.
¿QUÉ PASARÁ EL 5 DE SETIEMBRE? Consettur dice estar “expectante”. Pero en la práctica, sus inversiones, sus agradecimientos al alcalde y sus discursos de permanencia revelan otra cosa: la empresa parece segura de quedarse en la ruta Hiram Bingham, con o sin licitación. La pregunta es inevitable: ¿será este el fin del monopolio en Machupicchu o estamos ante un juego arreglado para que todo siga igual? La última palabra la tiene el alcalde de Urubamba, Ronald Vera y sí que se está haciendo esperar a costas de la impotencia de la ciudadanía.







