Exalcaldes, autoridades en funciones, excongresistas y operadores políticos ya comenzaron a mover fichas rumbo al Gobierno Regional y la Municipalidad Provincial del Cusco.
La campaña todavía no empieza oficialmente, pero en Cusco ya huele a elecciones. Los partidos comenzaron a mover operadores, desempolvar viejos liderazgos y activar candidatos que hace meses recorren provincias, inauguran locales, graban TikToks y reaparecen en cuanto evento público encuentran. La disputa por el Gobierno Regional y la Municipalidad Provincial del Cusco ya entró en modo guerra fría: todos dicen que aún “evalúan”, pero nadie quiere quedarse fuera de la foto.
Uno de los regresos más comentados es el de Verónika Mendoza. La excongresista cusqueña vuelve al tablero político desde Venceremos, intentando recuperar el espacio que alguna vez convirtió al sur en bastión de la izquierda. Mientras tanto, para la Municipalidad Provincial comienza a tomar fuerza el nombre del actual alcalde de Santiago, Sergio Sullca, quien busca convertir su exposición mediática y su buena ejecución presupuestal en trampolín electoral. En Santiago ya muchos hablan de que el municipio le quedó chico.
En el PRIN, el ingeniero Iván Aparicio arrancó campaña hace rato, aunque todavía no pueda decirlo oficialmente. Con discurso técnico y recorridos constantes, intenta posicionarse como “el candidato de gestión” en medio de una política regional donde abundan más los operadores que los técnicos. La dupla provincial tendría a Albert Arenas, exalcalde de San Jerónimo, quien vuelve al ruedo apelando a la nostalgia de la “Pre San Jerónimo” y al viejo manual de cercanía con los barrios.
El Frente Regional Túpac apuesta nuevamente por Edgar Ochoa Pezo, excongresista y exdirector del PRONIED, quien intenta revivir políticamente desde el discurso social y educativo. Sin embargo, el partido todavía no encuentra una carta sólida para la Municipalidad Provincial. Y en política, cuando faltan nombres, sobran invitados de último minuto.
En Perú Primero aparece Abel Paucarmaita, exfuncionario del sector Salud durante la gestión de Edwin Licona y personaje recordado por varias turbulencias internas en la Gerencia Regional de Salud. Aunque todavía no hay confirmación oficial, el nombre que más suena para acompañarlo es el del alcalde de Wanchaq, William Peña. El problema es que en política una buena ejecución presupuestal ayuda, pero no siempre alcanza cuando empiezan las alianzas, las traiciones y las facturas pendientes.
Renovación Popular atraviesa uno de sus momentos más complicados en Cusco. Luego de una campaña marcada por peleas internas y resultados decepcionantes, el partido insiste con Omar Gibaja como carta regional. Sin embargo, todavía no logra encontrar un rostro competitivo para la provincia. En otras palabras: tienen candidato, pero todavía no tienen entusiasmo.
Ahora Nación también quiere jugar. Héctor Acurio Cruz vuelve al escenario intentando reposicionarse en una elección donde casi todos buscan venderse como “la renovación”, aunque muchos ya hayan pasado antes por el poder. Para la Municipalidad Provincial aparece Gabriela Paliza, figura que empieza a crecer en redes sociales y que intenta construir una imagen fresca dentro de un tablero dominado por viejos conocidos.
APP movería sus fichas con el exrector de la UNSAAC, Eleazar Crucinta, aprovechando el peso político que todavía conserva el espacio universitario. Para la provincia aparece Boris Mujica, otro nombre que intenta abrirse paso dentro del aparato apepista. Mientras tanto, Buen Gobierno apuesta por Amparo Vargas Flores y el regidor Eulogio Tapia, este último intentando posicionarse como “el hombre de experiencia” en una ciudad donde la población cada vez cree menos en los discursos municipales.
Juntos por el Perú aparece con Hipólito Suico Canchi para el Gobierno Regional y Rubén Fernández para la provincia, buscando capitalizar el voto social y el respaldo de sectores vinculados al Hospital Antonio Lorena. Acción Popular llega con Luis Ángel Aragón luego de quedar fuera del Congreso y ahora obligado a reinventarse políticamente desde la región. Avanza País apuesta por Ricardo Cornejo e Iván Hurtado Villafuerte, mientras que en Somos Perú los rumores ya colocan sobre la mesa a Ronald Vera y Juan Carlos Galdós, aunque oficialmente todavía nadie quiera admitirlo.
La maquinaria electoral ya está encendida. Algunos candidatos buscan vender experiencia, otros intentan reciclarse políticamente y varios simplemente no quieren desaparecer del mapa. En Cusco todos hablan de renovación, pero los nombres de siempre siguen peleándose el poder. Y mientras los partidos terminan de acomodar sus fichas, una pregunta empieza a repetirse en los cafés, municipios y reuniones políticas: ¿quién realmente quiere gobernar… y quién solo quiere volver?







