Regidores rechazaron componentes clave de una inversión superior a los 20 millones de soles destinada a reforzar la seguridad ciudadana. Mientras crecen los robos y hechos de violencia en el distrito, el debate político se centra en presuntas deficiencias dentro de la actual gestión municipal.
La crisis de inseguridad ciudadana en el distrito de Santiago volvió a instalarse en el centro del debate político local luego de que el Concejo Municipal rechazara parte de un proyecto valorizado en más de 20 millones de soles destinado al fortalecimiento del sistema de vigilancia y seguridad ciudadana.
La propuesta contemplaba la implementación de nuevas cámaras de videovigilancia, equipamiento tecnológico y mejoras operativas para reforzar la capacidad de respuesta frente al incremento de hechos delictivos que se vienen registrando en distintos sectores del distrito.
Sin embargo, durante la sesión de concejo, dos componentes considerados fundamentales dentro del proyecto no alcanzaron los votos necesarios para su aprobación. La votación finalizó con seis regidores en contra, cuatro a favor y una dispensa, generando cuestionamientos y preocupación entre vecinos y diversos sectores sociales.
La decisión se produce en un contexto particularmente sensible para Santiago, donde los reportes de robos, asaltos y crímenes continúan incrementándose y donde la población viene exigiendo mayores acciones concretas frente a la delincuencia.
Pese a ello, los regidores que rechazaron la iniciativa sostuvieron que no se puede aprobar una nueva inversión millonaria sin antes esclarecer presuntas irregularidades y deficiencias dentro de la actual administración de Seguridad Ciudadana.
En conversación con este medio, la regidora Katherine Aldazabal explicó que su voto en contra no representa una oposición al fortalecimiento de la seguridad en el distrito, sino una preocupación respecto al manejo de los recursos públicos y a la administración del equipamiento ya adquirido anteriormente.
Según señaló, existirían equipos, cámaras y recursos que actualmente no estarían siendo utilizados de manera eficiente, situación que —afirmó— obliga primero a realizar una evaluación técnica y administrativa sobre el funcionamiento real del sistema de seguridad existente.
La concejal advirtió además que aprobar una nueva inversión sin corregir previamente las deficiencias observadas podría derivar nuevamente en problemas operativos, falta de resultados y un inadecuado uso de fondos públicos.
No obstante, el rechazo del proyecto dejó en evidencia una fuerte contradicción dentro del escenario político municipal: mientras continúan los enfrentamientos y observaciones entre autoridades, miles de vecinos de Santiago siguen enfrentando diariamente una creciente sensación de inseguridad y exigen respuestas inmediatas frente a una problemática que se agrava cada día.







