ÚLTIMA ENCUESTA PRESIDENCIAL DE DATUM: KEIKO FUJIMORI LIDERA, CARLOS ÁLVAREZ CRECE Y RAFAEL LÓPEZ ALIAGA EN LA PUGNA POR ALCANZAR LA SEGUNDA VUELTA

Según Datum, la preferencia por Fujimori se consolida en Lima y regiones del norte, mientras Álvarez y López Aliaga acortan distancias. El voto se dispersa y el 8,7% aún no decide.

La más reciente encuesta nacional de Datum para El Comercio, realiza­da entre el 1 y el 4 de abril de 2026, ofrece una radiografía precisa del es­cenario electoral peruano a solo una semana de la elección presidencial. El estudio, basado en 3.000 entrevis­tas representativas a nivel nacional, cuantifica la intención de voto hacia los principales candidatos, discrimi­na preferencias según sexo, región y zona urbana-rural, y registra la evolu­ción de las tendencias antes y después del debate presidencial televisado.

Keiko Fujimori se mantiene como la candidata más votada, con un respaldo del 14,5% en intención de voto a nivel nacional, seguida por Carlos Álvarez (10,9%) y Rafael López Aliaga (9,9%), mientras que un 8,7% de los electores aún no de­fine su elección, según los datos reco­pilados entre el 1 y el 4 de abril.

El análisis comparado de la pre­ferencia electoral antes y después del debate, utilizando los datos de la en­cuesta de Datum y la gráfica evoluti­va, revela movimientos relevantes en las principales candidaturas. Entre el 25 y el 27 de marzo, Fuerza Popu­lar (Keiko Fujimori) lideraba con el 18,5% de los votos válidos, cifra que se mantiene prácticamente estable al 4 de abril (18,1%), lo que indica que el debate no alteró de forma signifi­cativa su base electoral.

En el segmento de candidaturas emergentes, País para Todos, repre­sentado por Carlos Álvarez, presenta un crecimiento relevante: de 8,9% a 10,8% en votos válidos. Renova­ción Popular (Rafael López Aliaga) es el partido que bajó al tercer lugar pasando de 13,3% a 10,3%. Es de­cir, la lucha por el segundo puesto se mantiene cambiante con Álvarez consolidando un avance sostenido y López Aliaga cayendo en tres puntos porcentuales.

El gráfico de evolución, en base a total nacional, muestra que la candi­datura de Keiko Fujimori ha oscilado entre 8,8% y el 13,0% desde enero, experimentando un repunte en mar­zo para alcanzar el 14,5% en abril. Carlos Álvarez, en cambio, partió de un 6,2% en enero y escala de mane­ra constante hasta lograr el 10,9% en la última medición, evidenciando el efecto positivo de su desempeño en el debate. Rafael López Aliaga muestra una tendencia a la baja, con picos de 13,4% y caídas posteriores, estabili­zándose en torno al 9,9% en la pri­mera semana de abril.

Por otro lado, candidaturas como la de Jorge Nieto (6,0%), Ricardo Belmont (5,5%) y Robertp Sánchez (4.9%) mantienen una presencia re­levante, aunque sin crecimiento sig­nificativo en las últimas semanas. En contraste, figuras tradicionales como César Acuña (3,2%), Carlos Espá (2,6%) y Yohny Lescano (2,4%) se sitúan por debajo del 4%, indicando una dispersión del voto en el segmen­to medio.

La desagregación de los datos de la encuesta de Datum permite identi­ficar patrones diferenciados de prefe­rencia electoral por sexo, región geo­gráfica y hábitat urbano-rural.

Por sexo: La brecha de género es notoria en varias candidaturas. Keiko Fujimori recibe mayor respaldo en­tre las mujeres (16,9%) que entre los hombres (12,0%). Carlos Álvarez ob­tiene mayor apoyo masculino (12,8%) que femenino (8,9%). Rafael López Aliaga también muestra una dife­rencia significativa, con 12,1% entre varones y 7,8% en mujeres.

Por región: En Lima y Callao, Fujimori lidera con 16,3%, seguida de Álvarez (11,1%) y López Aliaga (7,9%). En el norte, la candidata de Fuerza Popular alcanza 17,7%. El centro es más disperso, con Fujimo­ri (10,3%), Álvarez (8,0%), López Aliaga (8.1%) y Roberto Sánchez (10.5%). El sur y el oriente muestran fragmentación: en el sur, Álvarez y Belmont sobresalen con 8,2% y 6,1% respectivamente; en oriente, Fujimo­ri (17,7%) y Álvarez (15,8%) marcan diferencia

Por zona urbana-rural: El res­paldo a Fujimori es elevado tanto en zona urbana (14,2%) como rural (15,7%). Álvarez concentra su fuerza en el ámbito urbano (12%) y dismi­nuye en el rural (5,4%). López Aliaga mantiene la tendencia: 11,3% en ur­bano y 3,5% en rural. Mientras que el candidato de Juntos por el Perú representa el voto fuerte rural con 15.2% de preferencia.

La dispersión del voto es un rasgo central del escenario actual. El grupo “otros candidatos” suma 12,3%, por­centaje que incluye nombres como Mario Vizcarra, George Forsyth, En­rique Valderrama, Wolfgang Grozo, entre otros. El voto blanco, nulo o viciado se mantiene en 8,1%, mien­tras que el 8,7% de los encuestados declara no saber aún por quién votará.

La encuesta también permite visualizar la evolución del voto des­de enero y resaltar las trayectorias de los principales candidatos. Keiko Fujimori partió de 8,8%, se mantuvo en torno al 11,9% hasta marzo y as­cendió a 14,5% tras el debate. Carlos Álvarez mostró crecimiento sosteni­do, del 6,2% al 10,9% en abril. Rafael López Aliaga ha tenido oscilaciones, tocando un máximo de 13,4% en fe­brero para caer al 9,9% en abril.

Otros candidatos, como Jorge Nieto y Ricardo Belmont, han mos­trado crecimientos puntuales, pero no logran superar el umbral del 6%.

El próximo domingo 12 de abril, más de 27 millones de peruanos ten­drán en sus manos la responsabilidad de definir el rumbo político del país en unas elecciones que destacan por su alto nivel de fragmentación y com­plejidad. El proceso electoral 2026 se caracteriza por la presencia de 35 can­didatos presidenciales, una cifra inédi­ta que refleja la dispersión de fuerzas y la diversidad de propuestas en la con­tienda por el sillón presidencial.

La magnitud de la elección no se limita a la presidencia. Más de 10 mil postulantes compiten por un lugar en el Senado, la Cámara de Diputados y el Parlamento Andino, lo que con­vierte esta jornada en una de las más decisivas y reñidas de la historia de­mocrática peruana.

El escenario es especialmente de­safiante para el electorado, que debe informarse y comparar entre una am­plia gama de perfiles y programas. En este contexto, la dispersión del voto y la ausencia de grandes mayorías anti­cipan una segunda vuelta, y obligan a los partidos a buscar alianzas y con­sensos. El resultado de esta elección marcará el rumbo institucional del Perú en los próximos años e impacta­rá en todos los sectores de la sociedad.