Las mañas del partido del perro: Candidato Wilber Felices, arrastra historial que plantea cuestionamientos éticos en plena contienda electoral.
Mientras en redes sociales el hoy candidato al Gobierno Regional del Cusco, Eddy Cuéllar, apuesta por coreografías y contenido ligero como parte de su campaña digital, el partido Progresemos empieza a perfilar también a sus cuadros que buscarán representación parlamentaria por la región. En esa lista figura como candidato número uno a la Cámara de Diputados por Cusco Wilber Silvestre Felices Villafuerte, pieza clave del mismo proyecto político que impulsa la candidatura regional.
CONFIANZA. Felices Villafuerte, de 51 años, registra como principal experiencia en gestión pública haber sido coordinador del despacho de la congresista Katy Ugarte desde el año 2022, información declarada ante el Jurado Nacional de Elecciones. Su nombre, sin embargo, también fue mencionado en el denominado caso “mocha sueldos”, a partir de un reportaje emitido por el programa dominical Cuarto Poder, que lo ubicó como parte del entorno de confianza del equipo parlamentario.
En dicho informe televisivo se señaló que Felices Villafuerte figuraba como coordinador del despacho congresal, que registraba domicilio en Cusco, pero convivía con la parlamentaria en Lima, y que habría sido considerado “hombre de máxima confianza” dentro del equipo de trabajo. Asimismo, el reportaje indicó que aparecía como presunto receptor de transferencias realizadas por trabajadores del despacho, dinero que —según la investigación periodística— habría sido destinado al pago de publicaciones mediáticas orientadas a fortalecer la imagen pública de Katy Ugarte.
La Comisión de Ética del Congreso llegó a acreditar recortes de sueldos a trabajadores del despacho y recomendó la suspensión de la legisladora por 60 días. No obstante, el 11 de febrero de 2026, la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales decidió archivar la denuncia con votos de congresistas de Fuerza Popular y Renovación Popular. Hoy, mientras Ugarte postula al Senado, Felices busca una curul en Diputados bajo la misma organización política.
INCONCLUSO. En el plano académico, el candidato declara haber cursado estudios en la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco, sin registrar carrera profesional concluida ni título universitario, alcanzando hasta el tercer semestre. Además, figura como exmilitante del partido Perú Libre, del cual renunció en el año 2023 antes de integrarse a Progresemos.
SENTENCIAS. De acuerdo con registros oficiales del sistema electoral, también se consignan sentencias judiciales cumplidas y rehabilitadas en su historial. En el ámbito penal, aparece una condena por lesiones leves (Expediente N.° 1579-2011-39), emitida por el Primer Juzgado Penal Unipersonal el 3 de octubre de 2014, bajo la modalidad de conclusión anticipada con pena suspendida, posteriormente cumplida.
Más delicado aún resulta el registro de cuatro sentencias por omisión de asistencia familiar entre los años 2012 y 2019, vinculadas al incumplimiento de obligaciones alimentarias reconocidas judicialmente. Todas figuran como cumplidas y con estado de rehabilitación legal, lo que permite su participación en el actual proceso electoral sin impedimento normativo.
Nada de lo mencionado constituye una prohibición legal para postular. La normativa vigente admite candidaturas con sentencias cumplidas y rehabilitadas, criterio ratificado por el Jurado Nacional de Elecciones. La discusión, por tanto, no es jurídica, sino política y ética: qué dicen estos antecedentes sobre la responsabilidad personal de quien aspira a ejercer representación pública.
Consultado sobre estos antecedentes, el propio Wilber Silvestre Felices Villafuerte señaló: “Esas son cosas del pasado… ya se rehabilitaron todos”, minimizando los cuestionamientos. Sin embargo, mientras Eddy Cuéllar recorre plazas como aspirante al Ejecutivo regional, el debate no gira en torno a si alguien puede postular, sino a si debe ser respaldado políticamente por la ciudadanía cusqueña.







