PRIMER CASO DE SARAMPIÓN EN CUSCO ACTIVA ALERTA REGIONAL Y RETORNO DE MASCARILLAS

Paciente es una estudiante de 21 años, habría contraído la enfermedad en Juliaca. Salud despliega vacunación masiva, vigilancia epidemiológica y exige recursos para contener brote.

El primer caso confirmado de sa­rampión en la región Cusco encendió las alarmas sanitarias y dejó al descu­bierto la vulnerabilidad de una región que, pese a encontrarse en emergencia sanitaria desde mediados de mayo, ya enfrenta la presencia efectiva de una enfermedad altamente contagiosa. La paciente es una estudiante universita­ria de 21 años que cursa estudios en Sicuani y que, según la investigación epidemiológica, habría contraído el virus durante un viaje realizado a Ju­liaca, ciudad que concentra el mayor brote de sarampión registrado actual­mente en el país.

CONTINUÓ ACTIVIDA­DES. La responsable de Epidemio­logía de la Red de Salud Canas-Can­chis-Espinar, Milagros Medina Cairo, informó que el caso fue detec­tado el 21 de mayo en el puesto de sa­lud La Florida, luego de que la joven fuera trasladada desde el tópico de la Universidad Andina del Cusco, filial Sicuani. La estudiante había comen­zado a presentar fiebre el 16 de mayo y desarrolló erupciones cutáneas el día 20. Sin embargo, durante ese pe­riodo continuó asistiendo a clases y desplazándose con normalidad entre la universidad y el cuarto que alquila­ba en la ciudad.

La investigación permitió esta­blecer que la estudiante viajó a Julia­ca los días 9 y 10 de mayo para visitar a su familia por el Día de la Madre. Tras retornar a Sicuani continuó con sus actividades académicas hasta que compañeros de estudio advirtieron que presentaba malestar evidente e in­cluso lesiones cutáneas. Fue entonces cuando personal de enfermería de la universidad recomendó su traslado al establecimiento de salud más cercano para una evaluación especializada.

REACIA. Al ser examinada por el personal médico, la paciente pre­sentaba un cuadro clínico compati­ble con sarampión: fiebre, exantema maculopapular, conjuntivitis, coriza, tos y adenopatías retroauriculares bilaterales. “El personal de salud ac­tiva todos los protocolos. Hacemos la notificación e inmediatamente to­mamos la muestra para diagnosticar el caso positivo o descartarlo”, explicó Medina. Sin embargo, la funcionaria reconoció que la intervención enfren­tó dificultades debido a la resistencia inicial de la paciente. “Hemos tenido muchas dificultades ese día porque la señorita es un poco reacia. Hemos tratado de sensibilizarle y hemos te­nido que hacer esfuerzos para poder tomarle la muestra”, declaró.

A pesar de que se le indicó aisla­miento domiciliario en Sicuani, la es­tudiante decidió trasladarse el 23 de mayo a Juliaca para permanecer con sus familiares mientras esperaba los resultados. Esa decisión incrementó las preocupaciones de las autoridades sanitarias, pues durante varios días la joven estuvo expuesta en aulas uni­versitarias, en un establecimiento de salud y posteriormente en un termi­nal terrestre. El resultado confirmato­rio llegó recién el 29 de mayo, convir­tiéndose en el primer caso oficial de sarampión reportado en Cusco.

CONTACTOS. El seguimiento epidemiológico posterior identificó una cadena potencial de exposición considerable. Se registraron ocho contactos en la vivienda donde re­sidía la estudiante, 16 compañeros y docentes universitarios, 12 trabaja­dores de salud que participaron en su atención y al menos 20 pasajeros vinculados al viaje que realizó hacia Juliaca. Además, brigadas sanitarias realizaron búsqueda activa en cinco manzanas alrededor de su domicilio y revisaron más de 900 atenciones mé­dicas registradas en establecimientos de salud de la provincia. Hasta el momento no se han detectado casos secundarios, aunque la vigilancia con­tinuará hasta mediados de junio.

Como medida de contención, los equipos de salud ejecutaron un blo­queo vacunal que alcanzó a cientos de personas. Solo el Hospital Alfredo Callo Rodríguez vacunó a 139 per­sonas durante las intervenciones co­munitarias, mientras que en la Uni­versidad Andina se inmunizó a 358 estudiantes y trabajadores. También se instalaron puntos de vacunación en terminales terrestres y accesos es­tratégicos de la provincia. Según las autoridades, la prioridad está puesta en cerrar brechas de vacunación en población joven, considerada actual­mente la más vulnerable.

MEDIDAS. Fue en este contexto que el director de Inteligencia Sanita­ria de la Gerencia Regional de Salud, Alex Jaramillo, lanzó una advertencia contundente. Recordó que el saram­pión puede transmitirse varios días antes de que aparezcan las manchas características en la piel, cuando los síntomas son prácticamente indistin­guibles de una gripe común. “Si tie­nes síntomas respiratorios, obligato­riamente usa la mascarilla. Porque no sabes si puede ser sarampión”, señaló. Para el funcionario, la experiencia del primer caso demuestra cómo una sola persona puede desencadenar una ex­tensa cadena de contactos y obligar a movilizar recursos sanitarios en varias instituciones.

MASCARILLAS. Jaramillo confirmó además que la Gerencia Regional de Salud ya presentó el sus­tento técnico para restablecer el uso obligatorio de mascarillas en espa­cios cerrados y lugares de alta con­centración de personas. La medida alcanzará a instituciones educativas, universidades, institutos, academias, entidades públicas y privadas que atienden público, establecimientos bancarios, terminales terrestres y transporte público. “Toda institu­ción que atienda personas tiene que usar mascarilla. Si se tiene síntomas respiratorios o si vamos a utilizar el transporte público, tiene que usarse obligatoriamente”, enfatizó.

Sin embargo, el funcionario tam­bién cuestionó la falta de respaldo financiero del Gobierno Central. Aunque Cusco fue incluido en la declaratoria de emergencia sanitaria aprobada mediante decreto supre­mo, señaló que la medida no estuvo acompañada de presupuesto para ejecutar las acciones de respuesta. “El sarampión no es una hipótesis, no es una amenaza. Ya es real, ya lo tene­mos en la región. Necesitamos inter­venir presupuestariamente. Ningún auto se mueve sin combustible”, afir­mó. Mientras tanto, la región afronta el desafío de contener el primer caso confirmado, reforzar la vigilancia epi­demiológica y evitar que el intenso flujo diario de pasajeros entre Juliaca y Sicuani termine convirtiendo una alerta sanitaria en un brote regional.