MAÑOSERÍA EDIL EN SAN JERÓNIMO

La gestión de Máximo Rimachi embargó más de 5 millones de soles a SEDACUSCO por una deuda que el Tribunal Fiscal terminó anulando. El problema es que el dinero ya desapareció de las cuentas municipales.

La gestión del alcalde Máximo Rimachi Morales quedó nuevamente bajo cuestionamiento tras confirmar­se que la Municipalidad Distrital de San Jerónimo ejecutó una cobranza coactiva de más de 5 millones de so­les contra la empresa SEDACUSCO por concepto de impuesto predial, pese a que los terrenos observados no pertenecían a la EPS, sino a la Muni­cipalidad Provincial del Cusco.

El cobro incluía supuestas deudas acumuladas entre 1998 y 2020 relacio­nadas con la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, dos estaciones de bombeo y el reservorio de Larapa. Sin embargo, tras varios años de litigio, el Tribunal Fiscal anuló definitivamente la medida el pasado 10 de abril, con­cluyendo que los predios eran bienes estatales exonerados legalmente del pago de impuesto predial.

El problema no terminó con la resolución. Cuando el Tribunal Fiscal dejó sin efecto la cobranza, el dinero ya había sido retirado de las cuentas de SEDACUSCO y gastado por la municipalidad. Es decir, la comuna ejecutó el embargo, utilizó los recur­sos y ahora enfrenta cuestionamien­tos sobre cómo devolverá más de cinco millones de soles que, según el fallo, nunca debieron ser cobrados.

Aunque el expediente venía arras­trándose desde gestiones anteriores, fue durante la administración de Máximo Rimachi cuando se ejecutó finalmente el embargo. La municipa­lidad congeló cuentas bancarias de la empresa de saneamiento y dispuso de los fondos pese a que existían adver­tencias sobre la irregularidad del pro­cedimiento.

La situación se agrava porque, se­gún trascendió, en 2025 el entonces ministro de Vivienda, Durich Whit­tembury Talledo, recomendó expresa­mente a la gestión edil abstenerse de utilizar el dinero retenido hasta que el Tribunal Fiscal emitiera un pronun­ciamiento definitivo. La advertencia, sin embargo, no fue atendida y los recursos terminaron ingresando a las arcas municipales como Recursos Di­rectamente Recaudados.

Especialistas consultados ad­vierten que el caso podría derivar en investigaciones penales contra fun­cionarios y autoridades involucradas en la ejecución de la cobranza. Entre los posibles delitos que se analizan figuran abuso de autoridad, omisión de funciones y presunta apropiación irregular de recursos públicos.

A ello se suma otro cuestiona­miento delicado: hasta ahora la Muni­cipalidad de San Jerónimo no explica públicamente en qué se gastaron los más de cinco millones embargados a SEDACUSCO. Debido a que los re­cursos ingresaron a la bolsa de RDR, estos pudieron ser utilizados incluso para gasto corriente, contratación de personal o servicios municipales.

Lejos de aclarar el panorama, versiones preliminares señalan que la gestión de Rimachi buscaría dilatar el cumplimiento del fallo mediante pedi­dos de aclaración o nuevas impugna­ciones legales, mientras SEDACUS­CO continúa esperando la devolución del dinero retenido irregularmente.

El caso también deja una señal preocupante sobre el manejo de la cobranza coactiva en San Jerónimo. Abogados y especialistas advierten que el precedente podría generar te­mor entre vecinos y empresas del dis­trito, ante la posibilidad de embargos ejecutados pese a existir controversias legales sobre la propiedad o validez de las deudas.

La paradoja final resulta toda­vía más incómoda para la comuna: mientras la municipalidad se resiste a devolver más de 5 millones de soles a SEDACUSCO, la propia entidad edil mantiene una deuda superior a los 20 millones de soles con la empre­sa de saneamiento por el tratamiento de aguas residuales del distrito. Un conflicto que, lejos de cerrarse, ame­naza con convertirse en uno de los mayores escándalos administrativos de la actual gestión municipal.