SAN JERÓNIMO SIN PLAN PARA ENFRENTAR DÉFICIT HÍDRICO

Las deficiencias advertidas podrían limitar la capacidad de respuesta municipal ante una eventual escasez de agua para las familias y el sector agrícola.

Mientras las advertencias sobre el déficit hídrico en Cusco obligan a las autoridades a tomar medidas ur­gentes, en la Municipalidad Distrital de San Jerónimo parecen seguir pen­dientes tareas fundamentales: planifi­car, prevenir y preparar una respuesta frente a la posible escasez de agua. Así lo advierte la Contraloría General de la República, que ha identificado se­rias deficiencias en las acciones de la gestión del alcalde Máximo Ricma­chi para afrontar la emergencia.

El Informe de Orientación de Oficio N.° 014-2026-OCI/1627- SOO revela que la municipalidad no cuenta con un plan de contingencia, prevención y reducción del riesgo ante el déficit hídrico previsto para el periodo 2026-2027. Una omisión que genera preocupación, pues, ante una eventual crisis de abastecimiento, la capacidad de respuesta de la comuna podría verse seriamente limitada.

La situación adquiere mayor re­levancia porque, mediante el Decreto Supremo N.° 116-2026-PCM, se de­claró en estado de emergencia al de­partamento de Cusco y a sus distritos, incluido San Jerónimo, por peligro inminente de déficit hídrico durante el periodo de lluvias 2026-2027.

La declaratoria exige que las autoridades adopten previsiones y programen acciones con cargo a sus presupuestos institucionales. Sin em­bargo, las verificaciones realizadas por el Órgano de Control Institucional (OCI) los días 22 y 30 de septiembre de 2026 evidenciaron que San Jeróni­mo no dispone de los planes necesa­rios para afrontar este escenario.

Tampoco se identificaron pro­yectos de inversión orientados a la construcción o mantenimiento de represas, reservorios y canales de rie­go, ni intervenciones para mejorar o tecnificar los sistemas de irrigación. A ello se suma que, según el informe, la municipalidad no había contratado bienes ni servicios destinados a en­frentar el déficit hídrico.

EL INFORME. Las observacio­nes de la Contraloría van más allá. El documento de control señala que solo se encontró un informe fechado el 5 de setiembre de 2026, sin firmas y que, por sus características, aparenta­ría ser un borrador. Es decir, un asun­to que demanda previsión y sustento técnico no contaría siquiera con un documento formalmente aprobado.

Además, la revisión detectó que parte de la información descrita no coincide con lo consignado en los cuadros del propio documento.

La Contraloría también cuestio­nó que las medidas presentadas como estructurales se concentren en la en­trega de herramientas e insumos agrí­colas, sin desarrollar adecuadamente intervenciones físicas como la cons­trucción y ampliación de represas y reservorios, la tecnificación del riego o el mejoramiento de la infraestruc­tura hídrica existente.

INCOMPLETO. El informe señala además que, si bien la munici­palidad de San Jerónimo cuenta con represas, reservorios, galerías filtran­tes, manantes y otras fuentes de agua subterránea. También indicó que dispone de una cisterna para atender eventuales necesidades de distribu­ción, sin embargo, la entidad no tiene identificadas la cantidad ni la ubica­ción de esos reservorios, represas y otras infraestructuras.

SIN RESPUESTA. Asimismo, la Contraloría refiere que la gestión de Máximo Rimachi tampoco cuen­ta con un Plan de Gestión Reactiva debidamente formulado y aprobado, a pesar que es un instrumento que permite organizar las acciones de preparación, respuesta y rehabilita­ción frente a emergencias y desastres.

La Contraloría recuerda que el marco normativo del Sistema Nacio­nal de Gestión del Riesgo de Desas­tres (SINAGERD) establece obliga­ciones para los gobiernos locales en la formulación y aprobación de planes específicos.

Por tanto, la ausencia de este ins­trumento no es un asunto menor ni un simple trámite administrativo: li­mita la capacidad de la municipalidad para organizar una respuesta ante una eventual emergencia.