TURISMO ADVIRTIÓ DEL NEGOCIO DE LOS “BOTS” Y NADIE HIZO CASO

Perjuicio económico por las reservas “bambas” no vendidas superarían los S/ 20 millones y gremios turísticos piden que el Ministerio Público investigue y sancione a los responsables.

Una investigación al sistema de venta de boletos de ingreso a Ma­chupicchu ha puesto bajo cuestiona­miento el manejo de las entradas al principal atractivo turístico del país. Una auditoría identificó a ocho em­presas turísticas vinculadas al bloqueo de cerca de 210 mil boletos mediante reservas automatizadas.

Según información difundida por EFE, estas empresas habrían utilizado bots, programas informáticos capaces de realizar reservas de manera auto­mática y constante. Del total de en­tradas bloqueadas, más del 62,9 % fue posteriormente cancelado, lo que sig­nificó un perjuicio de casi S/ 20 millo­nes, además de la nula disponibilidad para turistas que buscaban adquirir sus boletos por los canales regulares.

De acuerdo con información di­fundida por el portal La Lupa, las empresas identificadas son Enjoy Machupicchu Travel E.I.R.L., Tre­ppid S.A.C., Agencia de Viajes y Tu­rismo Inca Path Peru E.I.R.L., En­joy Cusco E.I.R.L., Tripscape Travel E.I.R.L., Quimbaya Tours, South American Tours y Cóndor Travel.

SE ADVIRTIÓ

El presidente de la Cámara Re­gional de Turismo del Cusco (Car­tuc), Carlos Gonzáles, afirmó que esta situación ya había sido advertida en reuniones sostenidas con funcio­narios del Ministerio de Cultura y responsables del sistema de venta de boletos.

Según explicó, el sector había planteado dos posibles escenarios: un deficiente control de la plataforma o el uso de sistemas automatizados por parte de algunas agencias para blo­quear las entradas.

Sin embargo, sostuvo que no se tomaron medidas. A su juicio, la inestabilidad política y el constante cambio de funcionarios también ha­brían contribuido a que el problema no fuera atendido. “Era extraño que se acababan tan rápido las reservas”, señaló.

Gonzáles explicó que los bots pueden ingresar automáticamente al sistema y realizar numerosas reservas durante el periodo establecido para concretar la compra, una operación que una persona difícilmente podría ejecutar en esa cantidad.

El representante de Cartuc expli­có que las reservas que se lograban vender, cuyo precio bordea actual­mente los S/ 152, presuntamente habrían sido comercializados poste­riormente a precios mucho mayores, llegando en algunos casos hasta tri­plicar su valor.

El perjuicio, según sostuvo, no solo afecta al Estado, también habría golpeado a las empresas turísticas formales y a los propios visitantes que no lograban conseguir entradas.

Recordó que un turista que lle­ga al Perú para visitar Machupicchu permanece en promedio unos 12 días, tiempo durante el cual suele visitar otros destinos como Lima, Arequipa y Puno, además de otras regiones.

CIFRA OFICIAL

En tanto, e presidente de la Cá­mara de Comercio del Cusco, Fer­nando Santoyo, señaló que todavía no existe una cifra oficial sobre el perjui­cio económico ocasionado por estas reservas.

No obstante, indicó que han so­licitado información al Ministerio de Cultura, pero aun no ha sido atendi­da, aunque adelantó que las pérdidas deben ser millonarias por boletos que fueron reservados y no utilizadas.

Para el empresario, es necesario determinar con precisión cuántas en­tradas fueron afectadas y establecer responsabilidades.

PIDEN SANCIÓN

La ex presidenta de la Asociación de Agencias de Turismo del Cusco (AATC), Elena Gonzales, consideró necesario que se realice una investi­gación exhaustiva y que, de compro­barse responsabilidades, se apliquen sanciones.

Sostuvo que el problema generó perjuicio económico, pero también un daño a la imagen turística del país, debido a que muchos visitantes habrían encontrado dificultades para conseguir entradas y terminaron con la percepción de que no existían bole­tos disponibles.

Agregó que el sector turístico ya había advertido sobre esta situación desde hace aproximadamente tres años, sin que, según afirmó, se adop­taran medidas suficientes.

Ahora, los representantes del sector turismo demandan que el Mi­nisterio Público investigue y que se esclarezca cómo operaba el sistema de reservas automatizadas, quiénes se beneficiaron y las responsabilidades en el Ministerio de Cultura.