El 8 de noviembre se entregaría la obra, y la transferencia demandaría más tiempo.
La culminación y entrega del Hospital Antonio Lorena volvió a postergarse pese a que las autoridades en junio pasado hicieron una ceremonia para el inicio de una ‘marcha blanca’, paso previo al funcionamiento de la nueva infraestructura; sin embargo, la empresa constructora solicitó ampliar por 115 días el plazo de la entrega total de la obra. Por tanto, la nueva fecha prevista de entrega sería el 8 de noviembre próximo. Además del tema eléctrico, que es una situación urgente por solucionar, ha trascendido que se ha pedido una ampliación presupuestal de hasta 140 millones de soles. Sin embargo, solamente se ha sustentado una ampliación de 35 millones.
Sin embargo, la pregunta que amerita una respuesta clara es con relación a ¿qué ocurrirá en esta fecha? Uno de los integrantes de la Federación Médica del Perú mencionó que para el 8 de noviembre se debe culminar la construcción, realizar las pruebas correspondientes y dotar de energía eléctrica. “Posteriormente el Programa Nacional de Inversiones en Salud – Pronis debe hacer la entrega del hospital al Gobierno Regional de Cusco, se desconoce el tiempo que demandará esta transferencia para su funcionamiento, este proceso demora (…) no es que el 8 entregan el hospital y el 9 funciona, lamentablemente la credibilidad de Pronis es cuestionado debido a que en varias oportunidades ha lanzado fechas de entrega y no se cumplió” precisó Elvio Gamarra.
BUCLE TEMPORAL. Este panorama se repite desde hace 14 años, donde los retrasos y paralizaciones han sido constantes, lo que imposibilita a que los cusqueños accedan a una atención sanitaria adecuada. Como se recuerda el proyecto inició en el 2012 durante la gestión regional de Jorge Acurio —en ese entonces— se había anunciado que la obra estaría terminada en dos años. Lamentablemente, el proyecto se detuvo por graves actos de corrupción vinculados a la constructora brasileña OAS. En 2019, se dio un ‘rescate técnico’ a la obra debido a que el Ejecutivo Nacional asumió la conducción del proyecto. Además, el Programa Nacional de Inversiones en Salud (PRONIS) aplicó un modelo de gobierno a gobierno para corregir fallas técnicas. Sin embargo, en todos estos años se fijó fechas, autoridades llegaron a Cusco para verificar las condiciones de la infraestructura y bajo compromisos de concluir, gestiones terminaron su mandato. La población que fue la más afectada sigue siendo atendida en el Hospital de Contingencia, cuya vida útil feneció hace tiempo.
ORGANIZACIONES. Florencia Fernández, integrante de las organizaciones sociales, cuestionó que una vez más el gobierno nacional a través del Pronis no cumpla los plazos que ellos mismos anuncian a las autoridades. “Todos estamos esperanzados en que finalmente se entregue y esté en funcionamiento el hospital son años, cuántas personas han fallecido por no ser atendidos, incluso tenemos entendido que mientras no se entregue el hospital Lorena no se puede dar inicio al hospital Regional. Nuestra región no puede estar olvidada y pedimos a las autoridades tener más carácter y no permitir mecidas. El Cusco no necesita más ceremonias ni fechas políticas. Necesita un hospital terminado, equipado, con personal y funcionando. El 8 de noviembre no puede convertirse en otra fecha para una nueva promesa” precisó. Además, las organizaciones sociales no descartan emprender acciones por esta nueva ampliación de plazos a propuesta de la empresa encargada de la obra.
Dato. La Contraloría General de la República informó que el órgano de control viene efectuando acompañamiento a la ejecución del hospital y que, hasta la fecha, se han desarrollado 31 hitos de control, cuyo último informe fue remitido en julio de 2026. En los informes se ha ido advirtiendo observaciones que en su momento fueron resueltos por las empresas encargadas de la ejecución de este megaproyecto.







