TRIBUNAL FISCAL TERMINÓ DE TUMBARSE A RIMACHI

Resolución declaró improcedente el reclamo del burgomaestre y ahora deberá devolver los S/ 5 millones que le embargaron a la EPS SEDACUSO.

La gestión del impredecible al­calde de la Municipalidad Distrital de San Jerónimo, Máximo Rimachi Morales, ha vuelto a recibir un baño de realidad, cortesía de la ley y las evidencias. En un desenlace tan ob­vio que solo los genios de la gestión municipal no vieron venir, el Tribunal Fiscal le cerró la puerta en la cara a su desesperada “solicitud de aclaración”. Traducido al cristiano: perdió, y ahora tendrá que ver de dónde saca los más de 5 millones de soles que le quitó por la fuerza a la EPS SEDACUS­CO en 2024.

A pesar de que el Tribunal Fiscal es la última e inapelable instancia, el burgomaestre y su séquito de in­condicionales no dudaron en dar los clásicos manotazos de ahogado. La­mentablemente para ellos, no había salvavidas político que los rescatara y terminaron inundados en sus propias mentiras.

UNA “CRIOLLADA” DE 5 MILLONES QUE TERMINÓ MAL

Los vocales Muñoz García, Meléndez Kohatsu y el ponente Mejía Ninacondor no tuvieron piedad con la creatividad tributaria de la gestión jeronimiana y resolvieron: “Declarar IMPROCEDENTE la solicitud de aclaración presentada y AMPLIAR DE OFICIO la Resolución del Tri­bunal Fiscal Nº 03384-7-2026…”.

Con esto, el Tribunal pone fin a la maravillosa “criollada” de Rimachi y sus funcionarios, quienes tuvieron la brillante idea de cobrar arbitrios por terrenos que ni siquiera le perte­necen a SEDACUSCO, sino al Es­tado (Municipalidad Provincial del Cusco), usando el siempre “amigable método” del embargo de cuentas.

Ahora que las leguleyadas se ter­minaron, la gran pregunta que flota en el aire es: ¿En qué se gastaron Ri­machi y sus muchachos el dinero aje­no?, Porque devolver esa cantidad no será tan fácil como tomarse un par de cervecitas en un vehículo municipal.

EXPLICACIÓN “CON MANZANITAS”

Para refrescar la memoria colec­tiva, San Jerónimo ejecutó un cobro coactivo a SEDACUSCO por la frio­lera suma de S/ 5,170,259. La excusa para este abuso legal fue un supuesto impuesto predial acumulado entre 1998 y 2020 por la Planta de Tra­tamiento de Aguas Residuales, dos estaciones de bombeo y el reservorio de Larapa. Sin embargo, a Rimachi y a sus “asesores estrella” se les pasó un detalle técnico insignificante: esos te­rrenos no son de la EPS.

Tras un largo litigio, el pasado 10 de abril el Tribunal Fiscal puso las co­sas en su sitio y anuló el cobro. Pero el alcalde —famoso no solo por sus va­cilaciones éticas, sino por haber sido encontrado plácidamente ebrio den­tro de un vehículo oficial— advirtió con tono desafiante que exigiría una “aclaración”. El resultado de su “au­daz” estrategia legal llegó este 20 de mayo: un portazo absoluto.

El Tribunal lo manda a estudiar

Para colmo de males, los magistra­dos le dieron una lección de derecho básico en la resolución, recordándole a la gestión distrital que el Tribunal Fiscal no está para hacer tutorías per­sonalizadas: “…la solicitud de aclara­ción (…) no ha sido establecida para absolver preguntas, dudas o consultas generales de los contribuyentes y ad­ministraciones tributarias…”.

En pocas palabras, el Tribunal le dijo a Rimachi que el fallo origi­nal era tan claro que hasta un niño lo entendería, y que dejen de perder el tiempo buscando vacíos donde no los hay.

Se le acabó la estrategia de la con­fusión al alcalde. Ahora solo queda esperar si la devolución de los 5 mi­llones la harán en efectivo, en cuotas, o si apelarán al clásico “perro muerto” para que la próxima gestión edil se haga cargo de su viveza.

Pero además de esta vergonzosa “escueleada” a Rimachi, el Tribunal Fiscal también lo desenmascaró, pues en parte de la resolución señaló con total claridad que, el alcalde no bus­caba una aclaración, sino más bien, una resolución contraria. En síntesis: la leguleyada de Rimachi y sus incon­dicionales quedó al descubierto.

“… en estricto, lo que pretende es que se modifiquen las considera­ciones y fallo de la Resolución del Tribunal Fiscal N° 03384-7-2026 al no encontrarse de acuerdo con lo re­suelto, y en tal sentido, que se emita un nuevo pronunciamiento, sin tener en cuenta que no procede en esta vía que el Tribunal Fiscal cambie el criterio adoptado ni modifique el fa­llo, pues la solicitud de aclaración de resoluciones del Tribunal Fiscal está reservada para la aclaración de con­ceptos dudosos, lo que en este caso no ocurre, por lo que corresponde declarar improcedente la solicitud de aclaración presentada”, indica el documento que deja a Rimachi sin argumentos.