EL CENTRALISMO VUELVE A EMBESTIR

El centralismo representado por Pedro Castillo pretende arrebatarnos S/ 70 millones que recauda Cultura en Cusco

Relación tormentosa. La población del Cusco y el gobierno central tienen enfrentamientos fratricida cada cierto tiempo. Sea cualquier régimen, siempre habrán motivos para que los cusqueños reclamemos ante una nueva arremetida de la administración de turno. Cuando todos creíamos que Pedro Castillo sería cuidadoso con sus decisiones, emitió el decreto supremo 043-2020 del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) con el que se pretende centralizar y administrar los recursos que son directamente recaudados por la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) Cusco.

La DDC Cusco recauda anualmente 220 millones de soles. Con ese dinero hace trasferencias a los municipios, paga al personal y hace mantenimiento a los centros arqueológicos. Después de estos egresos, le quedan 70 millones de soles para ejecutar otros proyectos o actividades culturales como la Feria del Libro o Su Majestad el Huayno, este es el dinero que pasaría a ser administrado por el gobierno central. “Este decreto nos quita la administración de todos los recursos directamente recadados por la Dirección de Cultura, para que se vayan a una caja única manejada por el MEF. Nosotros recaudamos alrededor de 220 millones de soles (anuales) y después de hacer las trasferencias respectivas a la Municipalidad Distrital de Machu Picchu, al Sernanp y al Qapaq Ñan tendríamos una disponibilidad de 180 millones de soles y con este monto cubríamos nuestro presupuesto (gasto corriente y mantenimiento de los parques y sitios arqueológicos) de 110 millones de soles; por lo tanto nos quedaba 70 millones de disponibilidad para proyectos de inversión pero con esta norma ya no será así, pues tendremos que pedirle al MEF, con el peligro que no nos atienda, cualquier requerimiento”, detalló Miguel Revilla, jefe de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto de la DDC.

La exdirectora de Cultura Magda Mateus, se atrevió a ir hasta Lima, junto con sus funcionarios y los representantes del sindicato para informar su malestar por esta recentralización de sus recursos. El Ministro de Cultura, Alejandro Salas la escucho atentamente pero muy incómodo. Al finalizar la reunión, Salas le pidió la renuncia a Mateus. El reclamar por la institución cusqueña fue la gota que derramó el vaso y le terminó costando el puesto a Mateus, quien al día siguiente renunció de forma irrevocable.

“De que centralización estamos hablando si todo los recursos que se generan en Cusco se manejarán desde Lima. Por eso, nos estamos reuniendo con la Federación Departamental de Trabajadores del Cusco y con todos los gremios y sindicatos de la región para movilizarnos, esto con el objetivo que se derogue este decreto 043 que nos ocasionaría serías problemas en el funcionamiento de nuestra institución”, señaló Valerio Duran Lucana, secretario general del sindicato de trabajadores CAS que representa a más de 1,300 personas.

Esta pretensión centralista por querer manejar los recursos económicos de la DDC ya fueron rechazadas y contestadas por las autoridades y organizaciones sociales del Cusco. El alcalde de la ciudad, Víctor Boluarte Medina, tienen una lectura mucho más amplia del tema y advierte que no es solo la DDC la que está siendo por la administración del gobierno. “No solo es Cultura, desde hace años atrás estamos atravesando por un proceso recentralista. Por ejemplo en la Sociedad de Beneficencia Cusco, antes la municipalidad tenía mayoría y ahora ya no la tiene, hay 5 directores de los cuales, 2 son puestos por el Ministerio de Inclusión Social. Nosotros tenemos 2 representantes y otro el gobierno regional. Esa es una clara recentralización”, dijo el burgomaestre.

Además, otras instituciones como la EPS SEDACUSCO también están en el ojo de la tormenta por la manera en que se designa a los 3 miembros del directorio; pues dos de estos dependen del visto bueno del gobierno central y solo uno es puesto por la Municipalidad del Cusco, accionista mayoritario de esta empresa encargada de brindar agua potable a la ciudadanía. “La municipalidad sólo designa a uno de 3 directores, los otros dos, si bien son propuestos por el gobierno regional y la sociedad civil vía la Cámara de Comercio del Cusco, vienen mediante el Ministerio de Vivienda. Es decir, las ternas que envían las regiones y la sociedad civil tienen que ir a tocar las puertas del gobierno para que el ministro designe a quien quiera”, advierte Boluarte, quien aclara que una verdadera descentralización está en manos del Congreso de la República, pues se deben cambiar las leyes y reglamentos que amarran estas designaciones.

Otras instituciones que son manejadas enteramente desde Lima son Electro Sur Este, empresa que pertenece al Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado (Fonafe) donde todos sus directores son ministros de Estado. Ninguno de los 5 miembros del directorio de Electro Sur Este es designado por las autoridades o instituciones cusqueñas. De igual manera, la Empresa Nacional de la Coca (Enaco) que compra la hoja en los principales valles del Cusco, también pertenece al Fonafe. Todos los directivos y funcionarios de Enaco son designados por el gobierno central; sin embargo, sus cuentas son deficitarias y el manejo es incorrecto.