SUELDOS DE ORO, DESTINO DE GUERRA: 459 PERUANOS ENLISTADOS EN RUSIA Y TRES FAMILIAS DE CUSCO BUSCAN A LOS SUYOS

Ofertas laborales de hasta 4 mil dólares mensuales y bonos de 30 mil a 40 mil dólares estarían sirviendo como anzuelo para captar peruanos que terminan vinculados a las fuerzas rusas. En Cusco ya existen tres casos conocidos y uno de los ciudadanos figura como desaparecido.

Una oferta laboral puede conver­tirse en una trampa mortal. Ciudada­nos peruanos estarían siendo capta­dos mediante redes sociales, correos electrónicos y agencias intermediarias con la promesa de ganar entre 3 mil y 4 mil dólares mensuales, además de recibir bonos de 30 mil a 40 mil dó­lares por firmar un contrato, pasajes y estadía. La advertencia fue lanzada por José Hurtado Fudinaga, direc­tor de la Dirección Desconcentrada de Relaciones Exteriores en Cusco, quien señaló que esta modalidad ya había sido detectada en Colombia y ahora comienza a preocupar en el Perú. “Son agencias que se presentan, antes en Colombia, ahora en Perú, ofreciendo unos sueldos increíbles que van entre 3 mil a 4 mil dólares mensuales, un pago de 30 mil, 40 mil dólares por la firma de un contrato”, declaró.

‘OFERTA’. El engaño, según la autoridad, no necesariamente co­mienza hablando de guerra. Las ofer­tas pueden presentarse como traba­jos de seguridad, vigilancia o labores técnicas, incluso para reparar antenas. Pero la enorme diferencia entre el tra­bajo ofrecido y el salario prometido debería levantar sospechas. “Hay una ostensible diferencia entre las labo­res que se están proponiendo con los sueldos que ellos ofrecen”, sostuvo. El peligro aumenta cuando los contratos están redactados en ruso y los ciuda­danos los firman sin saber realmente qué están aceptando. “Mucho cuida­do de firmar contratos que no leemos. Algunas veces estamos enterados de que estos contratos son presentados en idioma ruso. Entonces no hay ma­nera de poder tener conciencia de qué es lo que se está firmando”, advirtió.

LIMITADOS. Y es precisamen­te ahí donde estaría una de las prin­cipales trampas. Una vez firmado el documento y realizado el viaje, la in­tervención del Estado puede resultar limitada al tratarse inicialmente de contratos privados suscritos por adul­tos. “Estamos hablando de personas adultas, mayores, con raciocinio y que ellos deciden por algo. Entonces una Policía, un Ministerio de Relaciones Exteriores no tiene mucho juego en ese sentido”, explicó Hurtado Fudi­naga. Según el funcionario, algunos contratos conocidos en otros países contemplarían seguros de vida, pagos y acceso a cuentas bancarias. “Al final dan la vida y no reciben, pueden no recibir absolutamente nada. O sea, son completamente estafados”, afir­mó.

Pero la denuncia adquiere una dimensión todavía más grave cuando se conoce qué podría ocurrir después de llegar a Rusia. Hurtado Fudinaga afirmó que, según fuentes que mane­ja, ciudadanos sin experiencia militar serían sometidos a apenas 21 días de entrenamiento antes de ser enviados a zonas de combate. “En el Perú están eligiendo a personas que no tengan ningún conocimiento. Les dan, según fuentes que tenemos, como 21 días de entrenamiento y los envían a la prime­ra fila de combate”, manifestó. Sobre el contenido de esa preparación, respon­dió: “Cómo manejar un arma, cómo defenderse, cómo atacar… 21 días”. El funcionario precisó que esta informa­ción corresponde a fuentes que le fue­ron proporcionadas y no a una consta­tación directa de su despacho.

CUSQUEÑOS. Cusco ya tiene sus propias historias detrás de esta alerta. La Dirección Desconcentra­da de Relaciones Exteriores recibió a tres familiares que buscaban informa­ción sobre ciudadanos que viajaron a Rusia. “Nosotros hemos recibido concretamente tres personas, familia­res que nos han hablado de este pro­blema, piden información acerca de sus familiares. Solamente uno de los tres lo ha hecho oficial, lo ha hecho formal”, reveló. Uno de los casos co­rresponde a un hombre de aproxima­damente 40 años que viajó después de aceptar un contrato. Durante un tiempo mantuvo comunicación con su esposa y llegó a indicarle dónde se encontraba. Después, silencio ab­soluto. “Se le señaló: estamos en tal base, en tal lugar, y nunca más tuvo ya contacto con este familiar”, relató. El caso fue trasladado a la Cancillería y llegó incluso al director de asuntos consulares, Pedro Bravo, quien viajó a Rusia para tratar directamente el problema con las autoridades. El ciu­dadano figura actualmente como des­aparecido y sus familiares mantienen la esperanza de encontrarlo con vida.

VÍCTIMAS. La dimensión na­cional es todavía más inquietante. Se­gún información proporcionada por las autoridades rusas al 21 de julio de 2026, existen 459 peruanos enlistados en las fuerzas rusas. La información oficial difundida posteriormente por la Cancillería registra además 11 fallecidos, 114 desaparecidos y tres capturados por las fuerzas ucranianas. Otros 31 ciudadanos fueron evacua­dos, de los cuales 28 retornaron al Perú y tres permanecieron en Euro­pa. “Tenemos, según informaciones al 21 de julio de este año de parte de las autoridades rusas, 459 enlista­dos”, confirmó Hurtado Fudinaga. El funcionario aclaró que en Cusco no puede establecerse una cifra mayor a los casos conocidos: “Yo solamente puedo decirle de las personas que se han acercado a nuestra oficina y se­rían mínimo tres, de los cuales solo uno ha formalizado su pedido”.

VARONES. Hasta el momen­to, los casos conocidos correspon­den a varones adultos. La necesidad económica aparece como uno de los principales factores de vulnerabilidad. Hurtado Fudinaga cuestionó que una persona sin preparación técnica pueda recibir una oferta de miles de dólares por labores aparentemente sencillas. “Si en Rusia son 311 euros el sueldo mínimo, alguien que no tie­ne una preparación técnica especial que le ofrezcan 2 mil, 3 mil dólares mensuales, un poco que llama…”, sostuvo. Las propuestas, según la in­formación manejada por la autoridad, se difunden principalmente mediante redes sociales, correos electrónicos y agencias intermediarias. En Colom­bia, incluso se habrían alquilado ha­bitaciones en hoteles para desarrollar campañas de reclutamiento. “Hacen una fuerte campaña por redes socia­les, por correos electrónicos buscando reclutar personas y en ese sentido los jóvenes mayormente son los propen­sos a caer en estas ofertas”, explicó.

¿QUIÉNES ESTÁN DETRÁS? Esa es todavía una pregunta sin res­puesta definitiva. La Cancillería no ha podido establecer si se trata exclu­sivamente de ciudadanos rusos o si también existirían intermediarios pe­ruanos. “La verdad no tengo ese nivel de conocimiento”, reconoció Hurta­do Fudinaga. Lo que sí está claro es que el Estado recomienda no firmar ningún documento sin conocer exac­tamente su contenido. “Por favor, no firmes ningún contrato, más aún si es en otro idioma. ¿Qué certeza tienes de que ese documento diga lo que te están indicando?”, advirtió. Para quienes ya recibieron una propuesta, la recomendación es solicitar antici­padamente el contrato, traducirlo, re­visarlo y consultar antes de viajar. La Cancillería informó además del co­rreo peruanosprotegidos@rree.gob.pe y del número de emergencia consular en Rusia +7 985 389 06 60, habilitado también para WhatsApp.

La advertencia termina con una frase que retrata la dimensión huma­na de esta historia: “A la Cancillería no nos sobran peruanos, los queremos todos, los queremos con vida”. Detrás de los 459 enlistados, 11 fallecidos, 114 desaparecidos, tres capturados y 31 evacuados hay familias enteras esperando respuestas. En Cusco, tres ya llegaron hasta las oficinas de Re­laciones Exteriores y una sigue espe­rando noticias de un ciudadano que viajó buscando un empleo y terminó reportado como desaparecido. Las autoridades piden no dejarse seducir por salarios extraordinarios ni bonos millonarios sin verificar el origen de la oferta. Porque cuando el sueldo parece demasiado bueno para ser ver­dad, el precio puede no estar escrito en dólares: puede estar escrito en vi­das humanas.