QUISO AYUDAR A UBICAR A PEPERA Y TAMBIÉN ACABÓ INTOXICADO

Kimberly Nuñoncca se llevo una camioneta tras dejar inconsciente al dueño, cuatro días después contacto a la autori­dad para aplicar la misma modalidad. Tiene hasta 8 investigaciones por hurto agravado y posesión de “pastillas”

Era el 12 de agosto sobre las 16:00 horas, dos primos se encuentran y lle­gan a bordo de la camioneta de uno de ellos a inmediaciones del centro comercial Molino, en el distrito de Santiago. Se trataba del acalde del centro poblado de Choquepata de la provincia de Quispicanchi, Alexan­der Davila y su primo hermano Car­los Álvarez quienes pasaron la tarde hablando de un problema que tenía nombre de mujer. Para la autoridad comunal se trataba de una eventual amiga que lo había contactado por Messenger y WhatsApp procurando un encuentro que se había pactado para esa noche, mientras que para su familiar se trataba de la mujer que 4 días antes le robo su camioneta de­jándolo previamente inconsciente.

COINCIDENCIA. El primo del alcalde la conocía como Maribel Farfán, pero luego fue reconocida e identificada como Kimberly Nu­ñoncca de 27 años, natural de Are­quipa pero con residencia en Juliaca, región Puno. Se presentó como una comerciante, pero en todo el proce­so de detención no pudo acreditar dicha actividad económica. La auto­ridad mostró las comunicaciones a su primo, los mensajes que había re­cibido eran similares, insistieron por un mensaje de voz y reconoció a la victimaria. Es así que ambos habrían acordado permitir a la mujer que con­tinuará con su plan, en tanto uno de ellos daría aviso a la policía para su detención. Hasta aquí solo el primo del alcalde había sido víctima del robo tras quedar inconsciente.

Emprendieron el camino desde Santiago hasta los alrededores del zoológico de Oropesa, cruzaron la ciudad, salieron de la provincia mien­tras iban tomando las bebidas que el mismo alcalde compró por sugerencia de la fémina. Pese a la advertencia de su primo de las intenciones que esta mujer pretendía en estos encuentros, Dávila también llegó a ingerir la sus­tancia tóxica en la bebida. De hecho, el examen toxicológico de la víctima arrojo positivo para Benzodiacepinas que sumados al más de un gramo de alcohol por litro de sangre que arrojo el examen dosaje etílico daban cuen­ta de una considerable intoxicación que lo llevo a perder la consciencia de todo lo que ocurrió a su alrededor.

El primo estaba esperando, las rondas campesinas habían puesto obs­táculos era más de las 23:00 horas, la mujer descendió del vehículo y la re­conoció, era la misma “amiga” que días antes lo “pepeo” con bebidas alcohóli­cas y le robo la camioneta donde an­tes habían brindado. “Ella dijo que la camioneta estaba en Juliaca y la podía hacer traer para acabar con el proble­ma”, señala la declaración de Álvarez, pero no solo la unidad habría sido el botín, el dinero que la autoridad co­munal tenía en su camioneta, 5 mil 800 soles tampoco estaban. “Cuando le pregunta por el dinero, ella dice que lo tenía y con 100 soles bajo a comprar más bebidas”, agregan en los argu­mentos formulados por la Fiscalía en el requerimiento de prisión preventiva que formularon y fue admitido por el Juzgado de Flagrancia.

ANTECEDENTES. El Regis­tro Nacional de Denuncias de In­vestigación Criminal reporta hasta 8 investigaciones seguridad contra Kimberly Nuñonca. El 2023, junto a otras mujeres fueron denunciadas por el presunto robo de equipos móviles de un grupo de jóvenes al salir de una discoteca en la provincia Melgar de Puno. En el 2025, en Azángaro junto a otra fémina son denunciadas también por robo, en aquella ocasión fueron detenidas y al hacer el regis­tro hallaron dentro de la zapatilla de Kimberly siete pastillas, su compa­ñera tenia objetos que decía eran de su poder, entre ellos el teléfono de su víctima de entonces.

En julio de este año fue interveni­da junto a un varón en inmediaciones de una presentación musical en Julia­ca, Puno. La policía fue advertida de una conducta sospechosa de esta pa­reja, la fémina se acercaba a personas en estado de ebriedad con la finalidad de presuntamente hurtar sus perte­nencias. “Al percatarse de la presen­cia policial arrojo un retazo papel al suelo que contenían pastillas de color blanco”, cita el acta de intervención, además tenía en su poder un morral con teléfonos móviles que no le per­tenecían.

En la botella de gaseosa donde mezclaron el licor hallada la interior del vehículo del alcalde de Choque­pata, hallaron una sustancia blanque­cina, probablemente la pastilla hecha polvo que aparentemente usa esta há­bil fémina para sus fechorías, las pas­tillas que son las municiones de los delitos en los que caen sus desafor­tunadas, pero nada ingenuas víctimas.