LA MAFIA DE LAS PAPELETAS EN CUSCO

Se perdieron más de S/ 125 millones por no cobrar infracciones de tránsito. El único funcionario que se atrevió a denunciar los hechos irregulares fue retirado durante la administración del alcalde Luis Pantoja Calvo.

Otro escándalo edil. Esta semana, Néstor Minauro Moreyra, el ex sub gerente de Regulación del Tránsi­to Urbano de la municipalidad del Cusco, indicó que en los últimos 10 años, se han perdido más de 125 mi­llones de soles de recaudación, por la falta de implementación del Proceso Administrativo Sancionador (PAS) para miles de multas de tránsito, las mismas que prescriben, después que durante cuatro años el caso ha esta­do desactivado. Esta deficiencia en el cobro de papeletas, no sería casual, pues existiría una mafia dentro de la comuna provincial que se encarga de “fondear” estas multas, a cambio de dinero.

“Las papeletas no se cobran y no se implementa el PAS, porque es la caja chica de algunos trabajadores. El tiempo que me tocó ser subgerente, se hablaban de tarifas para anular una papeleta. Yo identifique la anulación irregular de una infracción y lo de­nuncié ante la Contraloría, pero me terminaron sacando del cargo y los que eran responsables, se quedaron trabajando”, contó el exfuncionario del alcalde Luis Pantoja.

Asimismo, Minauro Moreyra advir­tió que en este momento, la munici­palidad del Cusco podría cobrar un promedio de 60 millones de soles, si la gerencia de Tránsito, Vialidad y Transportes activa el PAS para miles de infracciones de tránsito que tie­nen menos de 4 años de antigüedad. Asimismo, el especialista en temas de transporte, también señaló que los funcionarios ediles del Cusco, “no es­tán capacitados para ejecutar el PAS, mientras que para la autoridad, es im­popular sancionar a cientos de chofe­res del transporte público (taxistas y microbuseros)”.

ASÍ ANULAN LAS PAPELETAS EN LA MUNICIPALIDAD DEL CUSCO

Un docente de la Universidad San Antonio Abad de Cusco que fue in­tervenido el pasado 11 de abril del 2023 en la avenida 28 de Julio de la ciudad de Cusco, luego que la poli­cía detectara que conducía en estado de ebriedad y haciendo “maniobras temerarias”, logró que en la Munici­palidad Provincial de Cusco anule el Proceso Administrativo Sancionador. Con esta decisión, el intervenido se salvó de que le suspendan el brevete por 3 años.

Según el “Acta de Intervención Poli­cial” que se emitió en la comisaría de Wanchaq, el efectivo que intervino, no tuvo mayores problemas, pues la persona intervenida no opuso nin­guna resistencia y luego de someterse al test de Hogan (pruebas de coordi­nación y/o equilibrio) con un fuerte aliento a alcohol, fue llevado a la comisaria para que pase la prueba de alcoholemia, la misma que arrojó un resultado positivo, con 1.47 gramos de alcohol por litro de sangre, cuan­do el máximo permitido es de 0.5 g/l. fue intervenido a la una de la mañana y dejado en libertad a las 16:35 de la tarde de ese mismo día, luego que se le incautara la licencia de conducir. El conductor firmó todas las actas, sin hacer alguna observación.

Sin embargo, a los 3 días de la inter­vención, el conductor presentó su des­cargo ante la gerencia de Transito de la Municipalidad de Cusco, un docu­mento en el que pedía la nulidad del proceso administrativo en su contra y de la papeleta que le impusieron. Para sustentar su pedido, adjuntó la de­claración jurada de una mujer, quien señalaba que ella era la conductora (en el momento de la intervención) y no el profesor universitario. “Es pre­ciso señalar que en reiteradas ocasio­nes, manifesté que no me encontraba manejando el vehículo, ni realizando manobras temerarias coma se indica, ya que la persona de S.M.R.C., quien cuenta con licencia de conducir (…), era quien conducía y minutos antes de la intervención, estacionó la unidad vehicular en el frontis de su domicilio, dejando las luces de estacionamiento prendida y la llave de contacto, para descender e ingresar a su vivienda con la finalidad de abrigarse y recoger efectivo, para posteriormente dirigir­nos mi domicilio”, señaló el interveni­do en su descargo.

Por increíble que parezca, este ar­gumento del chofer intervenido y la simple declaración jurada de la mujer, fue suficiente para que Javier Aima Linares, el exgerente de Transito, Vialidad y Transportes de la Munici­palidad Provincial de Cusco, anule la papeleta mediante una resolución que se amparó en pronunciamiento de Hugo Incarroca Usucachi, encarga­do de la asesoría legal de la División de Administración de Infracciones y Sanciones (Dais).

EL CASO DEL

DIRIGENTE EDIL

Wilfredo Álvarez Huayllapuma es uno de los dirigentes sindicales cus­queños más influyentes de los últimos años. Ha ocupado la secretaria de la Federación Departamental de Tra­bajadores del Cusco (FDTC), desde donde ha impulsado paros y reclamos en contra del gobierno central y las autoridades regionales. Hasta hace poco, era el secretario del Sindicato de Trabajadores Municipales (Sitra­mun) de la municipalidad del Cusco, pero tiene gran ascendencia sobre sus compañeros. Sin embargo, en los úl­timos años, es uno de los favorecidos con la prescripción de las papeletas de transito debido a que la oficina donde él trabajaba, incumplió con realizar el informe legal correspondiente.

El record de papeletas impuestas a Wilfredo Álvarez data desde el año 2009. Hasta el 2021, suma más de 20 infracciones de tránsito. Sin embargo, según el reporte de la oficina de Tran­sito Vialidad y Transporte de la Mu­nicipalidad Provincial de Cusco, el dirigente solo habría pagado 5 pape­letas, pero la mayoría de ellas, termi­naron prescribiendo, pues el asesor le­gal de la División de Administración de Infracciones y Sanciones no habría emitido los informes correspondien­tes. Este puesto, es el que ocupaba el mismo Wilfredo Álvarez hasta el año 2022. Esta omisión, ha terminado beneficiando a Álvarez que adeudaba un total de S/ 4 mil 740, monto que ya no puede ser cobrado porque han pasado más de 4 años. La deuda ya prescribió.

MANEJÓ BORRACHO

Estas papeletas de Álvarez, tampoco habrían sido subidas al sistema nacio­nal de infracciones que dependen del Ministerio de Transportes y Comuni­caciones, donde los choferes pierden puntos y a medida que acumulen más infracciones, las licencias de conducir pueden quedar suspendidas hasta por 3 años.

Hasta hace poco, Wilfredo Álvarez figuraba con la licencia retenida, se­gún la Dirección de Circulación Vial del Ministerio de Transportes, pues en diciembre del 2019, fue interveni­do por manejar en estado de ebriedad y la policía le impuso una papele­ta con la infracción M02 que es por “Conducir con presencia de alcohol en la sangre en proporción mayor a lo previsto en el Código Penal, bajo los efectos de estupefacientes, narcóticos y/o alucinógenos comprobada con el examen respectivo o por negarse al mismo”. Sin embargo, esta infracción estaba a punto de prescribir como las otras, pues, no fue subida en el siste­ma. Recién, desde octubre del 2023, figura esta sanción en contra del di­rigente sindical cusqueño quien se vio obligado a pagar los S/ 2,475 de multa.