Hospital Túpac Amaru no cumple cartera de servicios por equipos inoperativos y sin mantenimiento.
El hospital Túpac Amaru en el distrito de San Sebastián apenas supera la mitad de su capacidad de atención. Solo cumple con el 64.3% de los requisitos de infraestructura, cartera de servicios y recursos humanos, en especial en funciones obstétricas y neonatales esenciales de acuerdo a su nivel II-E generando riesgos en la seguridad de la atención especializada a sus pacientes en general, pero sobre todo a pacientes gestantes y recién nacidos. Estas y otras deficiencias se advierten en el informe de control que emitió la Contraloría General de la República en una visita que devela, además, deficiencias en infraestructura y equipos biomédicos.
DEFICIENCIAS. Además de las observaciones al servicio obstétrico y neonatal, los equipos biomédicos de la UPSS (Unidad Productora de Servicios de Salud) de diagnóstico por imágenes, centro quirúrgico y sala de partos “se encuentran inoperativos o con mantenimientos pendientes, situación que podría conllevar a la afectación del oportuno diagnóstico y plan de tratamiento de los pacientes”, cita el informe. El equipo de Rayos X rodable se encuentra inoperativo, la única máquina de anestesia del centro quirúrgico presenta fallas en los sensores de oxígeno y a pesar de que solicitaron el mantenimiento desde el año pasado, este requerimiento no se atiende aún. Además, la cama obstétrica, donde las mujeres dan a luz, presenta desperfectos frecuentes.
El sistema de climatización y ventilación en la sala de partos y cirugías se encuentra inoperativo. Este conjunto de equipos tiene la función de mantener condiciones ambientales controladas que reduzcan la carga microbiológica del aire, prevengan la contaminación cruzada y aseguren un entorno seguro para los procedimientos obstétricos y quirúrgicos. “Resulta fundamental para la prevención de infecciones asociadas a la atención de la salud, particularmente infecciones del sitio quirúrgico y complicaciones obstétricas”, opinan en el informe.
El hospital no cuenta con un ascensor operativo, informaron que desde su instalación en el 2016 no funcionó, esto contraviene la normativa técnica, pero sobre todo genera inconvenientes a los pacientes. “Su operación resulta especialmente crítica para el traslado de pacientes con movilidad reducida, pacientes en camillas o sillas de ruedas, gestantes, adultos mayores y pacientes en estado crítico o de emergencia”, se lee en el informe. También dificulta la movilidad de equipos médicos y residuos hospitalarios. El Gobierno Regional de Cusco debía ejecutar la construcción de un nuevo ascensor porta camilla en la zona posterior; sin embargo, la obra estuvo paralizada por problemas en la adquisición de materiales. La dificultad con este indispensable elemento “genera el riesgo de comprometer la continuidad, oportunidad y calidad de la atención médica, incrementa el riesgo de eventos adversos y accidentes, y limita la capacidad resolutiva del establecimiento de salud”, según la Contraloría.
INFRAESTRUCTURA. “Se ha podido observar principalmente afectaciones por la humedad”, advierte el informe sobre muros en exteriores e interiores, también grietas en algunos cerámicos de pisos, cielos rasos deteriorados y caída de pintura en todas las áreas. Las rejas del cerco están oxidadas, así como las estructuras metálicas de los techos cuyas coberturas, además de huecos, acumulan suciedad. El baño de pacientes del primer piso esta clausurado y los que quedan presentan desperfecto, las electrobombas de agua están inoperativas desde marzo de 2025 y como consecuencia la inoperatividad del tanque cisterna. Todo ello evidencia la falta de mantenimiento que pone en riesgo al personal y pacientes. “Podría conllevar al mayor y más rápido deterioro de la infraestructura, situación que podría generar mayores gastos de mantenimiento o reposición”.
En este establecimiento se atienden por los menos 300 pacientes por día que deben lidiar con estas imitaciones que de no ser resueltas oportunamente los afectarían aún más. Van en busca de atención sanitaria y podrían, por el contrario, resultar más afectados.







