Audios atribuidos a la nueva gerente de EsSalud Cusco, Ivonne Muñoz Torres, revelan conversaciones sobre detener la notificación de más de 20 órdenes de medicamentos oncológicos por unos S/ 4 millones.
Una denuncia anónima que llegó a la redacción del Grupo Qosqo Times, sacuden la gestión de EsSalud Cusco. Audios, atribuidos a la nueva gerente de la Red Asistencial, Ivonne Muñoz Torres, exponen conversaciones sobre compras de medicamentos, cambios de personal y el manejo de órdenes de adquisición. Pero hay una frase que concentra la atención: “Que no se notifique a nadie”. En medio de una operación de compra de medicamentos oncológicos valorizada en aproximadamente S/ 4 millones, la instrucción abre un interrogante que golpea directamente a la gestión: ¿qué estaba pasando con las medicinas destinadas a pacientes que luchan contra el cáncer?
A CERO. En uno de los audios, una trabajadora advierte que más de 20 órdenes ya habrían sido notificadas durante la noche anterior. La voz atribuida a la gerente plantea entonces volver “a cero” y agrega: “Cómo lo hacen no sé”. La conversación no es un simple intercambio sobre trámites de oficina: gira alrededor de órdenes de compra que ya habrían avanzado en su proceso. ¿Se buscaba detenerlas, rehacerlas o cambiar su curso? El audio pone sobre la mesa una decisión que necesita explicación, sobre todo porque involucra medicamentos especializados y millones de soles de recursos públicos.
La controversia crece cuando en otra grabación se habla de los productos oncológicos por unos S/ 4 millones y se encarga su gestión a un trabajador identificado como José, con apoyo de otros integrantes del equipo. En la misma conversación se menciona que la resolución que formalizaba esa responsabilidad habría llegado recién el día anterior, aunque algunas órdenes ya estarían generadas o notificadas. Las fechas y los documentos adquieren aquí un peso decisivo: ¿cómo avanzaron las compras y quién tenía a su cargo cada etapa? En una institución de salud, las decisiones sobre adquisiciones no pueden quedar envueltas en instrucciones ambiguas ni en una cadena de responsabilidades difícil de seguir.
¿INFLARON COSTOS? La denuncia anónima añade otro tema delicado y grave: sostiene que algunos medicamentos se estarían comprando hasta cuatro veces por encima de su precio original. La acusación pone bajo la lupa el uso de los recursos destinados a la atención de los asegurados. A ello se suma el cuestionamiento por la incorporación de locadores de servicios al área de Logística, algunos de los cuales, según la denuncia, no tendrían órdenes de servicio formalizadas. En los audios también se escucha hablar de repartir tareas, elaborar estudios de mercado y dar seguimiento a las adquisiciones. La combinación de presuntos sobrecostos y dudas sobre quién interviene en las compras convierte a Logística en uno de los focos centrales de esta controversia.
Los cambios de personal, también aparecen en las conversaciones. Se menciona el reemplazo de trabajadores identificados como Roger y Osvaldo, además de referencias a Luis, mientras la denuncia cuestiona la llegada de un nuevo responsable de Logística procedente de Chimbote (Roger). En paralelo, se habla de redistribuir funciones entre trabajadores de planta y locadores, así como de dificultades para acceder a los sistemas informáticos y de la necesidad de habilitar más usuarios. La reorganización de un área puede ser una decisión administrativa; lo que genera preocupación es cómo se relacionan esos cambios con el manejo de las compras y la intervención de quienes participan en ellas.
ABASTECIMIENTO. La alerta más delicada de la denuncia apunta a la disponibilidad de medicamentos y dispositivos médicos. La persona denunciante sostiene que existen problemas de abastecimiento y que la situación afecta a los asegurados. Si a esa advertencia se suman las conversaciones sobre detener notificaciones de órdenes oncológicas, la preocupación es inevitable: ¿qué ocurrió con los productos adquiridos y hubo retrasos en su entrega? Los audios no establecen por sí solos que los pacientes hayan quedado sin tratamiento, pero sí colocan sobre la mesa un asunto que no admite indiferencia. Para quien enfrenta el cáncer, la oportunidad con la que recibe sus medicamentos puede ser fundamental; para la institución, garantizar el abastecimiento debería estar por encima de cualquier disputa interna.
Las grabaciones también dejan interrogantes sobre el estado de las órdenes. En algunos pasajes se habla de documentos sin firma y, en otros, de productos oncológicos que ya habrían sido notificados durante la noche. También se menciona la llegada reciente de la resolución que asignaba responsabilidades sobre esas adquisiciones. Son detalles que apuntan a una secuencia administrativa que debe reconstruirse: qué órdenes se emitieron, cuáles fueron notificadas, cuáles seguían pendientes y qué decisiones se tomaron después. En medio de esa trama, la expresión “volver a cero” se convierte en el eje de una controversia que compromete la transparencia de las compras y la gestión de una de las áreas más sensibles de EsSalud Cusco.
Cuatro millones de soles, medicamentos contra el cáncer, presuntos sobrecostos y órdenes que habrían sido notificadas antes de la instrucción de detener el trámite. Esa es la combinación que coloca a la nueva gestión de EsSalud Cusco bajo la lupa. La denuncia anónima y los audios con los que cuenta este medio de comunicación dibujan un escenario que exige respuestas concretas sobre las compras, el personal de Logística y la disponibilidad de medicamentos. Porque cuando se habla de recursos públicos y de productos que necesitan pacientes con cáncer, las decisiones administrativas no son un asunto menor. Y una frase como “que no se notifique a nadie” no puede quedar flotando en el aire mientras los asegurados esperan que el sistema de salud cumpla con su obligación más básica: atenderlos.







