Su primer antecedente lo tuvo a los 11 años cuando agredió a otro adolescente, desde entonces acumuló intervenciones por robo, violencia y hasta homicidio de un parroquiano en la puerta de una discoteca de calle Belén
La muerte de 6 personas en la ruta a Quiquijana es apenas la punta de la madeja de esta historia, donde un joven con apenas 18 años se ha convertido en uno de los presuntos delincuentes más ranqueados de la región. Se trata de Joel Francisco Salazar Alanoca quien habría participado junto a otros 4 de sus cómplices en un atraco en la carretera. Su objetivo era un vehículo tipo canter que trasladaba a comuneros que retornaban de una feria local. Pusieron obstáculos en la ruta y usaron armas de fuego para detener la unidad, lamentablemente una bala hirió al conductor quien perdió el control de la unidad que cayó a un abismo de 50 metros, 4 personas entre ellas na gestante y dos inocentes bebes de menos de un año perdieron la vida, además de 5 ocupantes quedaron gravemente heridos.
SEGUIMIENTO. Un trabajo de inteligencia -según explicó el coronel Walter Poma, jefe de la Investigación Criminal de Cusco- permitió ubicar a los llamados “patrones del sur”, una banda cuyos integrantes se presume usaban chalecos reflectores, prendas policiales y otras más que fueron halladas durante su detención en viviendas de Santiago y San Jerónimo. Con estos elementos confundían a sus eventuales víctimas en las carreteras del sur, incluso simulando intervenciones policiales para luego cometer sus fechorías, ese habría sido el modus operandis de este grupo. Serian cinco los integrantes, pero inicialmente fueron detenidos 2, además de Alanocca alias “Montana”, también fue puesto a disposición Carlos Pacheco de 39 años, alias Pacheco. Cabe destacar que en la intervención hallaron armas, municiones y hasta sustancias ilícitas que los vincularían también al tráfico ilícito de drogas. No descartan además la participación de esta organización en asaltos a grifos en este año como los de Ocongate, Urcos y Quiquijana. La policía esta tras los pasos de los otros tres integrantes, “Quiswar”, “Chucky”, “El Gordo” que ya estarían plenamente identificados según informó la autoridad.
HISTORIAL. Desde temprana edad, cuando todavía era un adolescente, ya aparecía vinculado a hechos delictivos y actos de violencia tanto en el valle sagrado de los Incas, así como en la ciudad del Cusco. Mientras otros jóvenes intentaban abrirse camino en la escuela o en el trabajo, él habría empezado a transitar un camino marcado por las investigaciones policiales y los antecedentes que, con el paso de los años, fueron construyendo un expediente cada vez más extenso. Con tan solo 11 años ya había sido puesto a disposición de la fiscalía de familia por atacar a otro adolescente, con 14 años fue detenido tras hurtar un celular. Incluso en sus antecedentes registran incursiones delictivas con apenas 16 años en la capital de la República acusado de haber sustraído dinero de un negocio en el distrito de Comas. Fue así que se habría relacionado con otros delincuentes siendo una de sus principales actividades delictivas sembrar miedo en las carreteras de Cusco, Arequipa, Puno y Madre de Dios.
HOMICIDIO. Uno de los episodios más graves que forman parte de las investigaciones en torno a Salazar Alanoca se remonta al año 2025, cuando fue señalado como el presunto responsable del homicidio de otro joven ocurrido en la puerta de una discoteca ubicada en la calle Belén. Aquella vez las imágenes de las cámaras de seguridad mostraban a un sujeto que, según la investigación, corresponde a “Montana”, abandonar apresuradamente el establecimiento, por este hecho estuvo internado en el centro de rehabilitación de Marcavalle, pues entonces no había cumplido la mayoría de edad.
CADENA PERPETUA. La acumulación de delitos, la reincidencia de los mismos, pero sobre todo la consecuencia fatal del último intento de asalto podría llevar a los integrantes de esta banda a una sanción drástica, incluso la cadena perpetua según comentó el presidente de la junta de Fiscales de Cusco, Manuel Mayorga. “El periodo de la prisión preventiva aún no ha sido determinado. Se está preparando el requerimiento y estamos dentro del plazo de detención preliminar, trabajando la Policía y el Ministerio Público”, señaló el magistrado al asegurar que se siguen actuando diligencias.
La imagen del joven de apenas 18 años contrasta con el voluminoso expediente que arrastra. Su corta edad no impedía que fuera considerado un personaje de alta peligrosidad dentro de las investigaciones por criminalidad organizada. Cada nuevo indicio parece confirmar que “Montana” habría dejado de ser un simple delincuente para convertirse en un símbolo del crecimiento de la violencia que amenaza a los cusqueños.







