LA MATARON POR NO PAGAR S/300: EL CRIMEN QUE DESTAPÓ LA PRESUNTA RED DEL TREN DE ARAGUA EN CUSCO

Fiscalía sostiene que la ciudadana paraguaya Daysi Gonzales fue ejecutada tras negarse a pagar cupos extorsivos dentro del negocio de prostitución clandestina controlado por ‘La Guerrilla Pobre’.

La investigación de la Fiscalía Especializada contra la Criminali­dad Organizada de Cusco revela un escenario brutal: una ciudadana para­guaya habría sido asesinada por ne­garse a pagar una cuota extorsiva de apenas 300 soles semanales. El caso no solo expone un presunto crimen por encargo, sino también el funcio­namiento de una estructura criminal que, según la tesis fiscal, habría toma­do control de sectores vinculados a la prostitución clandestina en la ciudad del Cusco bajo amenazas, cobros ile­gales y violencia armada.

La víctima fue identificada como Daysi Eliana Gonzales Morinigo, de 29 años. Según la investigación, llegó al Cusco a fines de marzo de 2026 junto a su compatriota Milagros Lu­cía Chamorro Silva, luego de perma­necer en Tacna ejerciendo el comer­cio sexual. Ambas se hospedaron en el hospedaje “Rodrigos”, ubicado en inmediaciones de la avenida Costa­nera, en el distrito de Wanchaq, des­de donde ofrecían servicios mediante anuncios publicados en la página web “Skokka”.

Las habitaciones 301 y 303 del cuarto piso del hospedaje, según el expediente fiscal, funcionaban como puntos de captación de clientes. Los visitantes ingresaban utilizando fra­ses clave como “soy amiguito” o in­dicando directamente el número de habitación. Para los investigadores, este movimiento constante de per­sonas reflejaría la ausencia total de control y fiscalización dentro del es­tablecimiento, pese a que el inmueble operaba cerca del terminal terrestre del Cusco.

Pero detrás de esa aparente ru­tina operaba, según la Fiscalía, una estructura mucho más violenta. Las pesquisas sostienen que integrantes de la organización criminal denomi­nada “La Guerrilla Pobre”, presunta­mente vinculada al Tren de Aragua, intentaban someter a las mujeres al pago de cupos extorsivos. Daysi Gonzales, de acuerdo con la hipótesis fiscal, se negó a “alinearse” con estos cobros ilegales. Esa decisión, para los investigadores, terminó marcando su sentencia de muerte.

La noche del 3 de abril, cuatro sujetos llegaron hasta el hospedaje con la finalidad de asesinarla. Entre ellos aparecen los investigados Jacks­sel José Mujica Marcano y Pedro Je­sús Aguiar Celis, además de los alias “Amarillo” y “Niche”. Según la im­putación fiscal, la orden habría sido dada por un sujeto conocido como “Engelber”. Alias “Amarillo” subió hasta la habitación 303 armado con una pistola semiautomática y disparó tres veces contra la ciudadana para­guaya.

Gravemente herida, Daysi alcan­zó a pedir ayuda a su amiga Milagros. Antes de perder el conocimiento, habría pronunciado una frase que hoy resulta clave dentro de la inves­tigación: “el cliente quería saber con quién trabajaba”. El atacante escapó disparando contra la mampara del hospedaje y huyó con dirección al centro comercial El Molino. Horas después, la ciudadana paraguaya fa­lleció en el Hospital Regional del Cusco a consecuencia de una hemo­rragia abdominal.

Sin embargo, uno de los elemen­tos más estremecedores del expedien­te aparece minutos después del cri­men. A las 9:04 de la noche, Milagros Lucía recibió un audio vía WhatsA­pp desde un número desconocido. En el mensaje, un hombre con aparente acento extranjero lanza una amenaza directa y prácticamente reivindica el asesinato. “Alinéense todos los lunes trescientos soles, porque o sino a la próxima que le voy a meter el plomo va a ser a usted”, se escucha en el au­dio incorporado por la Fiscalía. Lue­go añade: “tu amiga se volvió loca, pensó que la pistola era de mentira y ve lo que le pasó”.

Para los investigadores, ese men­saje constituye uno de los principales indicios de que el asesinato habría sido ejecutado como represalia por negarse a pagar cupos semanales dentro del circuito de prostitución clandestina. El caso permitió además descubrir una presunta red criminal dedicada no solo a la explotación se­xual, sino también al tráfico de drogas, tenencia ilegal de armas y extorsión. Las diligencias posteriores incluye­ron interceptaciones telefónicas, se­guimientos, testimonios protegidos y allanamientos en distintos inmuebles del distrito de San Sebastián.

Durante los operativos, los agen­tes incautaron una pistola Canik cali­bre 9 milímetros que, según el perita­je balístico, habría sido utilizada para disparar los casquillos y proyectiles hallados en la escena del crimen. La captura de Pedro Jesús Aguiar Celis en la región de Tumbes, cuando in­tentaba viajar hacia la frontera norte, terminó reforzando la hipótesis fiscal sobre la existencia de una organiza­ción criminal con funciones definidas y capacidad operativa en el Cusco.

Con los elementos reunidos por la Fiscalía, el Poder Judicial dictó 36 meses de prisión preventiva contra varios de los presuntos integrantes de “La Guerrilla Pobre”, entre ellos Pedro Aguiar Celis, Deyvid Sandoval Huamán, Jackssel Mujica Marcano, Alexander Graterol Carrillo, Roberto Pinto Rivas, Eduin Grillo Marcano, Jackssely del Carmen Mujica Marca­no, Davielys Fuentes Leonet y Cami­la Diovisalvi Menoyo. Asimismo, se impusieron nueve meses de prisión preventiva para Elvis Robles Alva­rado, Oscar Girón Viera, Manuel Cachay Pacheco y Greiss Pacheco Zapata, mientras que Herber Osc­co Cortez y Orianny Jiménez Petit afrontarán el proceso bajo compare­cencia simple, en una investigación considerada una de las más complejas sobre crimen organizado que enfren­ta actualmente el Cusco.