LA ‘CARPA VIP’ DEL ALCALDE Y SUS AMIGOS

La juerga se armó durante la Noche de Luces y Sonidos.

Las Fiestas del Cusco 2024 marcaron un retorno triunfal de la magia, el co­lor y la música a la Ciudad Imperial, pero la celebración tampoco estuvo exenta de problemas y de escándalos. En esta edición conozca lo bueno, lo malo y lo feo de las Fiestas Jubilares del Cusco.

El Cusco recuperó este 2024 su es­plendor habitual con actividades sin límites de aforo de ningún tipo, lo cual atrajo una avalancha de turistas nacionales y extranjeros ansiosos por experimentar la riqueza cultural de la región. Viéndose reflejado ello en la alta demanda por las entradas al Inti Raymi, las cuales se agotaron antes de tiempo, impulsando la economía lo­cal de los cusqueños.

Los desfiles coloridos, la música tra­dicional y el jubilo acompañaron cada una de las delegaciones que se dieron cita en la Plaza Mayor del Cusco. Desde los más pequeñitos de las ins­tituciones educativas iniciales, hasta los universitarios de las diferentes ca­sas de estudio superior de la ciudad pudieron participar de estas activida­des.

Sin embargo, la euforia inicial pronto se vio empañada por una serie de pro­blemas durante las festividades cen­trales. Los mismos que aparecieron cuando se intentó censurar las alego­rías de los estudiantes de la Universi­dad Nacional Diego Quispe Tito.

En la Noche de Luces y Sonido, un evento tradicionalmente destacado y ansiado por muchos, este año nue­vamente se vio ensombrecida por la falta de control y seguridad. La gran multitud congregada en la plaza por los artistas musicales provocó inci­dentes graves, incluyendo niños ex­traviados y desmayados.

La venta y consumo descontrolado de alcohol convirtió el centro del Cusco nuevamente en un ambiente caótico, plagado de basura y orines, sin que se implementaran medidas efecti­vas para mitigar estos problemas. El comercio ambulatorio tampoco tuvo control. Cayendo así en saco roto aquellos anuncios de la implementa­ción de anillos de seguridad, control del expendio de bebidas alcohólicas, cierre de las discotecas clandestinas del centro del Cusco, etc.

Un punto que tal vez paso inadverti­do, lo cual no le quita lo escándaloso, fue que pese a los constantes anuncios para limitar el consumo de alcohol en la Noche de Luces y Sonido, ni­siquiera en el espacio reservado para autoridades se respetó lo dispuesto.

Pues quedó grabado en video como en el lugar reservado donde estaba el mismo alcalde Luis Pantoja, otros asistentes tenían botellas de bebidas alcohólicas. En dichas imágenes apa­rece bailando al son de la música de los Hermanos Yaipen el alcalde del Cusco, llevándose un vaso de alguna bebida a la boca.

Pero eso no es todo, el punto álgido de las controversias ocurrió durante el día central, el Inti Raymi, el 24 de junio. La ceremonia sagrada fue in­terrumpida por el alcalde de Nazca, Jorge Bravo, quien provocó tal distur­bio al salir de la zona de autoridades a bailar en medio de la escenificación, teniendo que ser retirado del escena­rio por los propios participantes, da­ñando el guión de la ceremonia inca.

Además, la presencia del congresista de la República, Alejandro Cavero en el estrado para autoridades gene­ró abucheos y protestas entre la po­blación, evidenciando un malestar generalizado que deslució el evento principal de las festividades.

Las críticas hacia la organización de las Fiestas del Cusco edición 2024 son inevitables, especialmente en lo que respecta a la gestión de los even­tos masivos y la seguridad pública. Una vez más se tejen serias dudas so­bre la eficacia de las medidas preven­tivas y de control, así como sobre la supervisión de las actividades centra­les para evitar escenarios vergonzosos.

Ante ello, surge la interrogante sobre la responsabilidad del presidente de Emufec, Rosendo Baca, y su perma­nencia tras los escándalos y los inci­dentes ocurridos. La transparencia en la rendición de cuentas sobre los gastos e ingresos de las festividades también será crucial para evaluar el impacto económico y social de las mismas, considerando que histórica­mente estas celebraciones han dejado déficits significativos para la entidad organizadora.

Mientras las Fiestas del Cusco 2024 recuperaron su magnificencia tras la pausa forzada por la pandemia y la crisis política, también han enfrenta­do severas críticas debido a los pro­blemas de seguridad, organización y gestión de eventos. Estos desafíos subrayan la necesidad urgente de me­jorar la planificación y ejecución de futuras celebraciones para garantizar que el patrimonio cultural del Cusco se preserve y cuide, y mucho más du­rante este mes.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here