El agente fue detenido junto a otro sospechoso tras un asalto en Santo Tomás y una persecución con disparos. Pobladores chumbivilcanos denuncian una cadena de robos violentos en viviendas y carreteras de la provincia.
La inseguridad vuelve a golpear con fuerza a la provincia de Chumbivilcas y esta vez el caso tiene un ingrediente que sacude a la propia Policía. Un agente que prestaba servicios en el Puesto de Auxilio Rápido de Quiñota fue detenido en Santo Tomás por su presunta participación en una banda que habría ingresado a una vivienda para cometer un asalto. El intervenido fue identificado como el policía Eric Mamani Yana, de 30 años, quien fue detenido junto a Raúl Choque Quispe, ambos procedentes de Puno. La intervención se produjo durante la madrugada, luego de que la víctima alertara a la Policía.
Según explicó el jefe de la Región Policial del Cusco, general PNP Virgilio Velásquez, seis sujetos habrían participado en el hecho. Cuatro escaparon en una camioneta blanca, mientras los otros dos huyeron a pie. Durante la persecución se produjo un intercambio de disparos entre los presuntos delincuentes y los policías. Uno fue reducido y el otro posteriormente ubicado en los alrededores. Este último, según el jefe policial, llevaba un revólver sujeto al muslo. La Policía mantiene un operativo para identificar y capturar a los otros cuatro integrantes que consiguieron escapar.
El caso adquiere especial gravedad porque uno de los detenidos era integrante de la Policía Nacional y conocía el funcionamiento de la institución. Velásquez no ocultó su preocupación y aseguró que el efectivo dejará de pertenecer a la Policía. “Lamentablemente tengo que decir que este último era miembro de la Policía Nacional que trabajaba en el puesto de auxilio rápido de Quiñota”, manifestó. El general sostuvo que un agente que cruza la línea y se involucra en actividades ilícitas termina convirtiéndose en un riesgo para sus propios compañeros y para la ciudadanía a la que debería proteger.
Ante los pobladores de Santo Tomás, el jefe policial fue categórico al descartar cualquier posibilidad de encubrimiento. “Acá no hay espíritu de cuerpo, no hay compañerismo con malos policías que cruzaron lamentablemente la línea”, afirmó. Incluso aseguró que conversó con el fiscal encargado del caso para solicitar que se aplique todo el rigor de la ley. “Todo el peso de la ley tiene que caer a este mal elemento y estos delincuentes”, sostuvo. La investigación fiscal deberá determinar ahora el grado de responsabilidad de los detenidos y establecer si tienen relación con otros hechos delictivos registrados en la provincia.
Y es precisamente la cantidad de denuncias lo que mantiene en alerta a los pobladores. Durante la reunión con las autoridades, otras víctimas relataron asaltos ocurridos recientemente en distintos puntos de Chumbivilcas. Uno de los testimonios correspondió a un poblador de Mellototora, anexo Mauccosa, quien aseguró que cuatro sujetos encapuchados ingresaron de madrugada a su vivienda, lo golpearon, lo amarraron junto a su esposa y amenazaron incluso a su hija de tres años. El agraviado afirmó haber reconocido por la voz y las características físicas a uno de los detenidos, versión que deberá ser corroborada mediante las diligencias correspondientes.
MÁS CASOS. A este caso se sumó la denuncia de una empresa cuyos trabajadores y pasajeros habrían sido asaltados el pasado 10 de agosto cuando se dirigían de Santo Tomás hacia Juliaca, en el sector de Huayllapacheta. Los denunciantes señalaron que entre 14 y 16 pasajeros fueron víctimas del robo y que uno de los presuntos delincuentes habría abordado el vehículo como falso pasajero. La denuncia fue presentada en Espinar y los agraviados solicitaron participar en las diligencias de reconocimiento de los detenidos. La Policía indicó que se facilitarán los procedimientos correspondientes, pero advirtió que no se puede vincular automáticamente un caso con otro sin evidencias.
La preocupación de la población también está relacionada con la capacidad de respuesta ante las emergencias. Vecinos señalaron que, en algunos casos, tuvieron que recurrir a sus propios vehículos o al serenazgo debido a las limitaciones de movilidad de la comisaría. La Policía reconoció estas dificultades y anunció que, por gestión del general Velásquez, Santo Tomás contará con una nueva camioneta policial en un plazo máximo de 20 días, una vez culminados los trámites administrativos. La unidad busca fortalecer la capacidad de respuesta en una provincia extensa y con comunidades alejadas.
El escenario ha obligado a la Policía a pedir también un mayor involucramiento de la ciudadanía. Los agentes solicitaron que los vecinos proporcionen información, fotografías o videos que permitan identificar a los sospechosos y ubicar la camioneta blanca utilizada por los cuatro sujetos que permanecen prófugos. La institución sostiene que la colaboración de la población y de las rondas campesinas será determinante para cerrar el cerco sobre la banda. Pero el desafío no termina con estas capturas: las autoridades deberán establecer si los detenidos están vinculados con otros asaltos y determinar quiénes están detrás de la cadena de robos denunciada en la provincia.
Chumbivilcas enfrenta así una preocupación que trasciende un solo operativo. Robos a viviendas, asaltos en carreteras, amenazas con armas de fuego y ahora la presunta participación de un policía en una organización delictiva han puesto la seguridad ciudadana nuevamente en el centro de la agenda. El general Velásquez ha prometido que el uniforme no será escudo para ningún efectivo que incurra en delitos. Ahora corresponde a la Fiscalía y al Poder Judicial determinar responsabilidades y a la Policía demostrar, con capturas y resultados, que la seguridad de los pobladores de Chumbivilcas no quedará a merced de los delincuentes.







